Soy Rocío y Groenlandia
Soy Rocío
Verónica Schneck vuelve a adentrarse en el universo de las adolescentes para extraer una raíz inesperada y bella y llevarla al teatro. Rocío es una adolescente de dieciséis años que estudia para presentarse en las Olimpíadas de matemáticas en Mar del Plata, y Tina, su mamá, al tiempo que intenta abrir una casa de depilación, presiona a Rocío para que llegue en tiempo y forma al examen. Esta relación filial plantea un límite desdibujado: los roles de madre e hija se confunden, se desplazan, se invierten y se mezclan, como si las ramas de un árbol genealógico pudiesen agitarse por un viento violento. Una adolescente que tiene que tomar decisiones. Momentos de un enjambre familiar.
Sábados 23.15, Teatro Anfitrión, Venezuela 3340. Entrada: $ 40.
Groenlandia
Groenlandia se derritió. Papik, un esquimal, llega a Buenos Aires a trabajar en una fábrica de hielo. Pero las cosas no son fáciles: sólo habla un cerrado “inuit”. Al poco tiempo abandona la fábrica y, en su huida, recorre la ciudad en una moto del chico del delivery. A través de otros tres personajes (Gonzalo, Juan José Palos y Greta) sabremos de sus peripecias en una road movie en la que parece buscar —de algún modo— el camino de regreso a su extinta tierra natal. Este unipersonal de Damián Dreizik es una buena oportunidad para ver actuar a este singular comediante, acompañado en la dirección por Gustavo Tarrío.
Viernes y sábados a las 23, en el Centro Cultural de la Cooperación, Corrientes 1543. Entrada: $ 40.
Fuente: Radar
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