El Bululú


Un trabajo actoral con sello propio

“El Bululú”. Osqui Guzmán le da su impronta a esta pieza clásica e inmortal.

Una máscara, capa y pechera de nítidas características andinas. Cuando Osqui Guzmán deja en descubierto su rostro arranca con una confesión de carácter autobiográfico. Evoca que a los 14 años se inició en el oficio de costurero sin abandonar su deseo de convertirse en maestro de artes marciales. Al enterarse un día de que en un instituto teatral se dictaban las materias de “violencia en la escena” y “esgrima” (o sea, acción) pensó que ahí estaba su camino y empezó a cursar actuación sin haber ido jamás al teatro. Con el correr del tiempo supo de un espectáculo, El Bululú , que el actor español José María Vilches (1936-1984) había llevado por pueblos y ciudades. Enamorado desde entonces de esa combinación de fragmentos de obras, entremeses (piezas breves) y poemas, Guzmán cumple ahora su sueño de representar esos textos.

Tras estos primeros recuerdos se zambulle en los trozos que recreó un Vilches trashumante, respetando el original, al que Guzmán le agrega más imágenes de su pasado. Hijo de bolivianos, apela a la danza, a la vestimenta que luce al principio y a frases que tienen el sabor de sus ancestros, alternándolos con el material de los inmensos autores que conforman El Bululú . Así recorre Elogio a la mujer fea , de Lope de Vega; Romance de luna, luna y los versos sobre Antoñito el Camborio, de Federico García Lorca (que recita en tono intimista); A una nariz , de Francisco de Quevedo; y el entremés de Los habladores , de Miguel de Cervantes, donde se desdobla en varios personajes.

Más en Clarín

Comentarios

Entradas populares de este blog

Andrea Gilmour

Raúl Baroni, Lorena Romanin y José Maldonado: Bernarda Alba al desnudo, Julieta y Julieta, y Estúpidamente Medea

Maruja Bustamante: Una forma más honesta