Sótano

Un texto inteligente y actores sensibles
Boy Olmi y Alejandro Paker, espléndidos en la obra que dirige Xavier Albertí
Una situación callejera obliga al encuentro de dos hombres en el interior de una casa. No se conocían y comienzan a hacerlo. Un posible accidente de tránsito, un posible acto desgraciado que no llegó a tal, reúne a dos personalidades muy opuestas, en apariencia, para entablar una conversación que alcanzará ribetes insospechados.
La reunión fluye de manera lineal al comienzo, pero tanto uno como otro hombre han estado relacionados con un tercer personaje y allí aparece un dramático punto de partida. Se descubre qué esconde, cada uno de ellos, en un lugar muy profundo de sus conciencias. El espectador lo irá reconociendo muy lentamente. Los sentimientos, al principio, serán muy ambiguos: hay gestos de amabilidad entre ellos, pero irán modificándose al cabo de la charla. La sorpresa se impondrá en escena porque el horror asomará como tema central; pero, casi, con naturalidad. De ahí en más, sólo habrá que dejarse llevar. La reflexión final puede ser muy desestructurante.
Más en La Nación
En el Margarita Xirgu (Chacabuco 875). Viernes y sábados, a las 21; y domingos, a las 20.
Comentarios