Pirañas
El despiadado show business
Marcelo Cosentino logra un buen tempo en esta obra menor de David Mamet
Especular con que al público le gusta lo fácil porque brinda un resultado exitoso en materia económica es lo que hace un reciente promovido productor de cine. No tiene otro talento que el de una verborrea que parece desplazar cualquier razonamiento lógico. No importan los contenidos de sus productos, sino la posibilidad de contar la misma historia con nuevas y convocantes caritas.
Este es el punto de partida de esta pieza de David Mamet que, si bien revela la misma sintaxis de otras obras, no alcanza la profundidad de American Buffalo o Glengarry Glen Ross . Pero de cualquier forma se reconoce la pluma del autor en esta sátira sobre personajes hollywoodenses, por el uso de un lenguaje coloquial, por los momentos poéticos (breves, en esta oportunidad), por lo reiteradamente escatológico y chocante, mientras deja volcar una mirada sarcástica con mucho humor. Sus obras provocan en el espectador una reflexión sobre el comportamiento de los hombres que se manejan con una falta de ética y, al mismo tiempo, con la mayor impunidad.
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En La Comedia, Rodríguez Peña 1062.
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