Querida mamá o guiando la hiedra


Un cordón que nunca se corta

La relación entre una madre y una hija, según la dirección de Laura Yusem

Dentro de las complejas relaciones humanas, las más difíciles probablemente sean las que se establecen entre progenitores e hijos. En este caso, basado en los cuentos de Hebe Uhart, se trata del vínculo entre una hija y su madre, donde pareciera que existió una comunicación plagada de diálogos a medias, de conversaciones interrumpidas, con estridentes silencios acerca de los sentimientos y de los pensamientos reprimidos en su oportunidad.

Quizás ese sea el motivo por el cual la hija escribe cartas a su madre que ya no está, como una forma de encarar una conversación sobre temas pendientes más allá de la dimensión temporal, una manera de eliminar esos pequeños resentimientos que se acumulan imperceptiblemente y que terminan por estallar en un grito mudo que ahoga las lágrimas. Hay sordos reproches que en la escritura señalan la fragilidad de un espíritu carente de afectos que busca en el recurso epistolar un alivio a su alma.

Pero ella no estará sola en escena porque la madre se hará presente para hablar de cosas cotidianas que le importan a ella sola y parece no registrar la evocación que realiza su hija, casi como si estuvieran en dos planos temporales y en dos espacios físicos distintos. En algún punto parece como si fuera ésta la forma definitiva de armar una despedida que nunca tuvo lugar.

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En Patio de Actores, Lerma 568 (4772-0732), los sábados, a las 21.

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