Diqui James
Diqui James
Fuera de registro. El creador de "Fuerzabruta" dice que, en lo artístico, la comodidad es mala consejera. Está planeando un nuevo show.
La puesta de Fuerzabruta llevó tres años de trabajo. Lo difícil es sostener anímicamente una idea. Hay gente laburando, creyendo en el proyecto, otros que aportan la guita, y a vos, en medio de la noche, te surgen dudas sobre la propuesta, se te disuelve la idea. Hay que tener el aguante de enfocar en aquel momento en que la idea te resultó tan buena que te convocó la decisión de ponerte a trabajar.
Las convenciones matan cualquier hecho artístico. El teatro callejero va a posibilitar que el teatro siempre esté vivo.
Fuerzabruta se presentó aquí, en el 2005, y se ajustó hasta el estreno en Londres, que fue en el 2006. Después, ya no se toca: me ato las manos y digo basta, no cambio nada más. Lo que hago es llegar antes del estreno y modifico algo que se lavó un poco. Sólo eso. Soy el menos indicado para el ajuste diario: se hace difícil porque me planteo otra vez toda la obra.
Estamos trabajando en un show nuevo. El lugar donde estoy más feliz es en la sala de ensayo, cuando se están produciendo y probando ideas. Ese es el momento.
Primero yo quería ser actor y después me di cuenta que tenía que actuar en cosas que me gustaran. Y, para eso, tenía que armar mis propias obras. Luego vi que había que producir, porque no nos daban un mango para hacer lo que queríamos. De la Organización Negra hablo. Y aprendimos a lidiar con los ejecutivos de un teatro y entender el manejo de la prensa. Estoy de acuerdo con lo que dice el Indio Solari: todo eso te lleva a ser más rico como artista.
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