Mucho ruido y pocas nueces
Con sencillez y encanto
De 1598 data el estreno de "Mucho ruido y pocas nueces" del gran dramaturgo inglés William Shakespeare, inmediatamente posterior a "El mercader de Venecia" y "Las alegres comadres de Windsor". Un dramaturgo de treinta y cuatro años mostraba su profesionalismo en una comedia romántica de seguro éxito.
El director Oscar Barney Finn toma el texto traducido por Cristina Piña, moderniza la historia manteniendo las historias de amor de Claudio-Elisa y la de Beatriz-Benedicto, cambiando la época y el espacio en que se desarrolla la acción (la corte por una estancia en la Pampa, propiedad de don Leandro, el padre de Elisa).
Estamos entre 1875 y 1876. Se alude a la época de trincheras, a los soldados que vienen de combate y a la llamada Zanja de Alsina, la que se convertiría en zona de frontera para separar dos mundos, el de los blancos y el de los indígenas. También aparecen los habitantes de la estancia, las tías viejas, el sacerdote, el comisario y su segundo, los soldados y sus jefes que deciden quedarse, mientras aprecian las lindas mujeres de la zona.
Más en La Prensa
Ficha técnica:
"Mucho ruido y pocas nueces", de William Shakespeare. Dirección y adaptación: Oscar Barney Finn. Escenografía: Jorge Ferrari. Vestuario: Mini Zuccheri. Iluminación: Eli Sirlin. Actores: Virginia Innocenti, Sergio Surraco, Salo Pasik, Malena Figó, Daniel Miglioranza, Verónica Piaggio, Rocco de Grazia, Enrique Iturralde, Pablo Mariuzzi y Carlos Kaspar, entre otros. Martín Coronado del teatro San Martín (Corrientes 1530).
Comentarios