Carolina López, Rodrigo Bello, Paula Farías y Luciano Barreda: Improcrash

“No planificamos, porque anula”
Con show multimedial, música fuerte y un ritmo ágil y televisivo, la agrupación le añade sus propias reglas al género de la improvisación. “Queremos ser más populares que el teatro tradicional”, señalan.
“¿Vivos?” Cuando la diva de los teléfonos dudó sobre la existencia de los dinosaurios sentó un precedente para el mundo del espectáculo: eso de la improvisación no es para cualquiera. Entonces se aferró más que nunca a su carpeta-machete amarillo. Sin ningún elemento similar que les permita salvar las papas, los chicos de Improcrash prefieren apostar al riesgo cada viernes y sábado a las 23 en el Centro Cultural Konex (Sarmiento 3131). Próximo a viajar a Bogotá para representar a la Argentina en el Festival Iberoamericano de Teatro junto con Baraka, el grupo ofrece una hora ininterrumpida de sketches humorísticos, con título y estilo a elección del público. “Lo más interesante es que la gente no ve algo acabado, sino que está en la cocina”, destacan sus integrantes en la charla con Página/12.
Hasta al autor más osado le costaría embarcarse a pedido en un proyecto denominado Vacas trémulas en el Vaticano. La cuestión es que Carolina López, Rodrigo Bello, Paula Farías y Luciano Barreda no tienen chances de negarse. Al principio de los sketches, dos cámaras recorren la platea hasta dar con las caras más ansiosas por participar indirectamente del espectáculo. Y una vez en la pantalla gigante, los espectadores parecen tener una fascinación por complicarla. Pero ellos salen airosos. Luego de incluir misteriosamente a Perón en aquella historia papal, le pegan a Mickey Mouse, son policías de Miami que hablan un bizarro castellano neutro o gauchos con estrafalarias fórmulas para vencer la lluvia.
Pero, ¿quiénes son estos jóvenes vestidos de negro, más cerca estéticamente de una banda de pop que de un grupo de teatro, con merchandising propio y manager? Los cuatro tienen una formación inicial por fuera de la improvisación. Hace siete años se cruzaron en el Teatro El Vitral, donde participaron del taller dictado por Fabio “Mosquito” Sancineto. Dos años más tarde formaron Improcrash, que al principio se llamó Crash. Los primeros pasos los dieron en Ludovico, un bar hippón de Lomas de Zamora, donde conocieron eso de ir haciéndose de un público propio, además de las particularidades del oficio. “Nuestros comienzos fueron bien under. No hacíamos un show con pantalla gigante. Arrancamos en zapatillas y en pijamas”, recuerda Barreda. “En Ludovico estuvimos durante todo 2006. Era muy rocker. La gente se tiraba en el piso y nos revoleaba zapatillas, y teníamos que improvisar a partir de esa situación”, agrega Bello. “Haber estado un año ahí nos fogueó”, concluyen.
Más en Página/12
Comentarios