Rumores

Un producto justo para la ciudad feliz
Rumores. Una comedia de Neil Simon que encuentra un elenco eficaz. Se lucen Carlos Calvo y Nicolás Vázquez.
Un misterio que nunca se devela, pero que mantiene en vilo al público durante toda la función: el asesor del alcalde de Nueva York se encuentra en su habitación, con un disparo en la oreja. Su mujer no está en la casa. El mayordomo y la cocinera también están ausentes. Los invitados llegan al lugar, al que fueron convocados para participar de una fiesta con motivo del décimo aniversario de casados de ese matrimonio, y se encuentran con una escena inexplicable. Ese es el puntapié inicial para que una serie de situaciones disparatadas se encadenen hasta llegar a un desenlace más disparatado aún.
Si bien no es el mejor de los textos producidos por Neil Simon, Rumores es una comedia efectiva, con un libro ingenioso y diálogos chispeantes. A eso se suma un elenco de lucimiento bastante parejo, en el que todos los actores encuentran el tono preciso para componer a sus personajes, además de algunas individualidades que aportan válidos recursos de cosecha personal, como hacen Carlos Calvo y Nicolás Vázquez.
La pieza, que bajo la dirección de Carlos Olivieri se presenta en el teatro Provincial de Mar del Plata, es una comedia que sostiene el suspenso, aunque en realidad, el enigma es sólo la excusa para que el grupo de invitados, personas de clase media-alta, se deje llevar por rumores y exponga sus secretos, miserias y rivalidades, en un registro divertido. A la "víctima" ni siquiera se la ve en escena.
Más en Clarín
Comentarios