Pimpinela, la familia

El ingenioso musical de Pimpinela
La talentosa Valeria Ambrosio logró combinar humor, arte y creatividad con la estética kitsch del dúo
MAR DEL PLATA.- No hace falta ser un fanático incurable de los Pimpinela para pasarla soberbio en este musical inteligentemente dirigido por Valeria Ambrosio. La directora tomó como eje -a partir de una idea conjunta de Joaquín, Lucía Galán y ella misma- la vida de la madre de estos dos cantantes para hacer un repaso de la carrera del dúo en el momento en que Lucía piensa abandonarlo. La mirada de la madre (Engracia Galán) es el hilo conductor que va uniendo un presente conflictivo (por esta decisión) con el pasado: su propia llegada al puerto de Buenos Aires en la década del 50. En los dos extremos se trata de mostrar la fortaleza que se necesita para poder seguir adelante, para tomar decisiones sentidas, sinceras y siempre riesgosas.
Con este panorama no es difícil adivinar que el espectáculo que se acaba de estrenar en Mar del Plata tiene mucho de emoción y nostalgia bien lograda, pero allí está Ambrosio para jugar con los climas y los ritmos, y se divierte colando en los momentos menos pensados altísimas cuotas de buen humor. Y aquí juega un papel fundamental el valioso ensamble de actores, cantantes y bailarines que logró formar y que está muy lejos de ser sólo un grupo multitudinario que llena la escena.
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