Antes de que me olvidé
Pinti y la memoria de los argentinos
La relación que los argentinos tenemos con la historia es, cuanto menos, compleja. El olvido y el recuerdo son los polos entre los que oscilantemente buscamos refugio. Y Pinti, desde Salsa criolla , si no antes, trabaja con humor un tipo de relación del teatro con la historia: malas palabras, verborragia, un par de canciones y mucha política son los condimentos con los que el público se encontrará. Todo esto apoyado ahora por un discurso autorreferencial, que parte de la base de que nuestro protagonista ha cumplido 70 años. De allí surge el título de esta última propuesta: es la lucha, humorística claro, contra el olvido. Con esta excusa dramática se construye un muy tierno antagonista -el alemán Alzheimer, encarnado por Gustavo Monje- que busca persistentemente a Pinti. Gracias a esta amenaza surge uno de los números más interesantes, cuando el actor juega a demostrar cuán intacta está su memoria, haciendo un discurso sobre los últimos 200 años en el que mezcla y confunde nombres y acontecimientos.
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