Mujer asfalto

Un drama conmovedor, agudo y sin metáforas
La historia es dura y su desarrollo provoca una severa inquietud. Una prostituta, desde la esquina en la que se ofrece, da cuenta de su realidad y lo hace de manera descarnada. En su mundo, el sexo, la violencia y la muerte tienen una fuerte ligazón. Ella lo expone a través de cuatro fragmentos y cada uno de ellos se transforma en un acto particular que dejará al espectador sumamente conmocionado.
El texto de Alain Kamal Martial no apela a metáforas. Es directo, agudo. Busca que su personaje relate con minuciosidad detalles inesperados; también resultarán inesperadas algunas propuestas de esa transacción sexual a la que se ve forzada la mujer.
Si bien el discurso de esa prostituta está anclado en el horror, también demuestra valentía, mucha sinceridad. Ella es muy práctica al definir y defender su actividad como "un trabajo". Finalmente, la piedad se apoderará de la platea.
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En Ciudad Cultural Konex, Sarmiento 3131. Funciones: pasado mañana, el 9 y 10 del actual, a las 21.
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