Máquina Hamlet y Los ríos profundos
![]()
Regalo de dos noches de belleza
Propuestas de Alemania y Perú "Máquina Hamlet" y "Los ríos profundos", puntos altos del Festival del Mercosur.
La feroz, restallante lucidez que compartieron sin jamás conocerse el escritor alemán Heiner Müller y el indigenista peruano José María Arguedas, regalaron al Festival del Mercosur dos noches de intensidad y belleza en las que el público nadó en sus cosmovisiones, ardores existenciales y vidas entretejidas en obras que marcaron al siglo XX.
Müller desde el Norte y su monólogo de Máquina Hamlet hecho a cincel y bisturí: "Yo fui Hamlet. De pie ante la costa conversaba con el oleaje, bla bla, detrás de mí yacían las ruinas de Europa/ Como una joroba, arrastro el peso de mi propio cerebro/ Soy el payaso suplente en la primavera comunista/ Hail, Coca Cola/ Mi reino por un asesino/ Los lobos de Zhivago/ La esperanza no se cumplió". Un Müller que gestó un gigantesco, aterrador cadáver exquisito en el que arrojó, como en una máquina de moler carne, al príncipe danés de Shakespeare, con las esquirlas de la Segunda Guerra, las rebeliones, su propia desazón política, referencias a Charles Manson, el asesino de Sharon Tate Polanski; alusiones a Boris Pasternak y a un Muro de Berlín que se haría pedazos.
La puesta en el Teatro Real del director y actor búlgaro Dimiter Gotscheff fue todo lo minimalista que reclama un texto que brilla por sí mismo y que él interpreta como ninguno: mastica cada palabra, la murmura arrojándola al silencio en un suministro casi intravenoso, sin tregua.
Más en Clarín
Comentarios