Hogar
Nota del 2 de octubre
El hogar es un mundo que desestabiliza
Carlos Rivas conduce a sus actores con exactitud
Un grupo de seres está encerrado en un ámbito que no se define. El detalle, no menor, asoma luego de varios minutos de transcurrida la acción. Puede ser una cárcel, un hospicio o simplemente una parcela de un mundo en conflicto. En ese hogar que los contiene y que no se nombra ellos hablan, repasan algunos datos de sus historias personales, recuerdan hechos y personajes de la historia mundial y local y se denuncian como hombres y mujeres separados de la realidad. Parecen locos aterrados frente a una existencia que, en verdad, no saben cuándo terminará y que los obliga a recordar, a mentir, a defenderse, siempre.
David Storey concibió este texto en los años 70 y el tiempo se le nota. Pero en la versión de Carlos Rivas sobresalen los personajes y sus mundos privados y entonces este presente, tan convulsionado, hace que ellos adquieran un valor más contundente; porque, en verdad, con los años, el hogar que habitan los ha tornado más hostiles y desesperados.
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En El Piccolino (Fitz Roy 2056). Domingos, a las 20.30.
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