Lautaro Vilo y Pablo Gershanik: American Mouse
Los objetos y sus metáforas
El unipersonal creado por Lautaro Vilo y Pablo Gershanik propone un viaje pesadillesco a un Disney poblado de humor y toques de crueldad. La obra desconcierta, al mismo tiempo que estimula la imaginación del espectador, invitado a completar el relato.
¿El relato de un viaje juvenil a Orlando? ¿Un encuentro traumático con el ratón Mickey? ¿Una metáfora sobre la pérdida de la inocencia? ¿Una muerte, un suicidio? ¿Una persecución en Disney? ¿Una conferencia teñida de mordacidad? ¿Un parque de diversiones en miniatura con luces, proyecciones y una serie de objetos manipulados por un único actor que dan vida a todos los personajes de la historia? American Mouse (los sábados a las 22 en ElKafka, Lambaré 866) es todo esto. ¿Sus creadores? Lautaro Vilo y Pablo Gershanik. El primero ya tiene su lugar en la escena porteña: actor, director y autor, escribió 23.344 (publicada por Libros del Rojas y estrenada con dirección de Ciro Zorzoli), Un acto de comunión y Cáucaso (las dos primeras entregas de la Trilogía Internacional) y La Gracia (para el ciclo Decálogo del Rojas, inspirada en el mandamiento “Amarás a Dios sobre todas las cosas”), entre muchas otras. Gershanik, por su parte, regresó hace tres años al país tras formarse como actor en México, y especializarse en teatro físico en The Desmond Jones School of Myme and Physichal Theatre, de Londres, y en la Ecole Lecoq, de París. Juntos dieron forma a este unipersonal extraño, cuidado al mínimo detalle, en el que Vilo –de tapado de cuero turquesa, acaso un anticipo de las rarezas que vendrán después– narra un viaje a Estados Unidos de niño, como forma de intercambio cultural. Desde su partida en Neuquén, donde vivía, pasando por las peripecias que le depararía la aventura. Lo hace casi en plan de confesión, movido por una necesidad interna y manteniendo el contacto y la interpelación con el público.
Más en Página/12
Comentarios