Daniel Veronese: El desarrollo de la civilización venidera, y Todos los grandes gobiernos han evitado el teatro íntimo


Dos Ibsen, según la lente de Veronese

Siguiendo las premisas que tan buen resultado le dieron cuando montó dos textos de Chejov, ahora estrena versiones de Casa de muñecas y Hedda Gabbler

Daniel Veronese es un bicho raro de la escena local. Raro y talentoso como pocos. Raro y con una sensibilidad especial para trabajar con actores. Raro y con una capacidad de producción increíble.

De hecho, desde que a principio de este año estrenó La forma de las cosas y repuso Gorda, en estas tres semanas del mes estrenará dos espectáculos basados en Henrik Ibsen, está ensayando un texto suyo con un grupo andaluz que vino a Buenos Aires porque él no tiene tiempo de ir para allá, montará Gorda en Río de Janeiro, dirigirá una obra de David Mamet en Madrid, Mujeres soñaron caballo tendrá una versión suya en Ciudad de México, acaba de cerrar con La Plaza dirigir a Oscar Martínez en un texto de Arthur Miller y está pensando un nuevo trabajo con El Periférico de Objetos, del cual es uno de los tres fundadores.

Sencillamente, agotador. Y eso que no están consignadas las reposiciones de otros dos trabajos suyos ni las innumerables giras, porque el listado se tornaría imposible de leer. Pero al charlar con él no tiene las típicas formas de ciudadano del mundo (o del mundo del teatro con todas esas ínfulas y poses). Nada que ver.

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