Sexto Festival de Títeres para Adultos de Buenos Aires

Muñecotes
Hasta el 21 de junio, la ciudad recibirá a varias compañías de títeres para adultos en el Festival que se lleva a cabo desde 2004. En esta sexta entrega se presentan títeres de guante, títeres de mano, teatro de objetos de mesa y hasta teatro de sombras y proyecciones, porque para los organizadores la variedad es imprescindible. Y también el reconocimiento de que el arte de los titiriteros no tiene por qué estar destinado únicamente a los chicos.
Aunque uno no lo pueda creer, Carozo y Narizota son un referente para la gente de nuestra generación”, dice Carolina Erlich, titiritera desde hace más de quince años, con una honestidad a prueba de fuego. Ella es la directora del grupo de títeres El Bavastel, que organiza el sexto Festival de Títeres para Adultos de Buenos Aires.
¿Qué significa “títeres para adultos”? “En teatro hay que distinguir el teatro infantil. Se dice ‘teatro’ o ‘teatro para niños’. Acá es al revés la identificación. De alguna manera está en el imaginario que el títere es algo infantil. Hacer títeres para adultos significa hacer, con títeres, obras que no son para niños. Tan simple como eso. El público presupone que si hay títeres es para chicos, y entonces lleva a toda su progenie a ver espectáculos que, quizá, no fueron pensados para ellos. Tratamos de que los niños no estén expresamente invitados. Tratamos de resaltar que ya hay espectáculos de títeres para niños y que está llena la cartelera de eso.”
El Festival de Títeres para Adultos de Buenos Aires arrancó en el año 2004, como un experimento. Ya que no había lugar en la cartelera para títeres para adultos, la decisión fue hacer ese lugar, crear un espacio. “Hicimos un festival primero bastante pequeño, para ver qué respuesta había del público. En la primera edición quedó gente afuera en todas las funciones”, cuenta la organizadora. También cuenta que en las primeras ediciones el público era simplemente la gente del métier, o bien gente de teatro, de circo. En cada año, el público se fue ampliando, y ahora se ve “público real”, es decir, gente que va a ver la obra aun cuando no conozca personalmente a nadie del elenco.
Como género, el teatro de títeres es difícil de abarcar, ya que “alguna gente te va a decir que todo objeto puesto en situación dramática es un títere”. El títere de guante es lo primero que viene a la cabeza: es el clásico títere de retablo, de media, el gesto que la gente hace con las manos cuando escucha la palabra ‘títere’. Luego está el títere de mesa, que se manipula a la vista del público. Si en vez de ser un títere es un simple objeto cotidiano, como una tetera, entonces se pasa a hablar de teatro de objetos.
Más en Radar
Comentarios