Alicia Zanca: Alicia en el país de las maravillas
Alicia llega a un país de maravillas y ensueños
La directora Alicia Zanca vuelve a meterse en un mundo imaginario para acercarse a los chicos y también a sus familias
El año pasado fue Cenicienta ; este año, su desvelo es Alicia, la que nació de la mente y la pluma de Lewis Carrol, la misma a quien le debe su propio nombre. Alicia Zanca comienza este fin de semana una nueva aventura que suena mucho a deuda pendiente. Es que fue su abuela paterna, Amelia, quien convenció a sus padres de que esa niña recién nacida llevara el nombre de la protagonista de tantas historias fantásticas, como una suerte de feliz designio. Pero no fue sencillo: hubo que convencer también a la abuela materna, Inés, quien quería dejar un sello en la niña, y lo dejó. Así, para que reinara la paz entre abuelas, padres y suegras, la que hoy todo conocen como Alicia Zanca es, en realidad, Alicia Inés Amelia Zanca; casi un campo de batalla.
Pero Alicia no se hizo cargo más que de su nombre y su destino, hecho que, desde este fin de semana, se verifica en el escenario del Astral, adonde llega la versión musical de Alicia en el país de las maravillas . La directora se metió de cabeza en el libro -también recurrió a Alicia a través del espejo y a Silvia y Bruno - para empaparse de las imágenes que la habían deslumbrado de niña.
"Casi he tomado como una militancia esto de trabajar sobre textos poéticos, bellamente escritos; es mi manera de resistir frente al empobrecimiento del lenguaje que sufren los jóvenes. De hecho, como docente, me he empecinado en trabajar obras de Chejov, Arlt y ahora Shakespeare; si no, los actores quedan sólo reducidos al modo de hablar en la televisión", cuenta Zanca, quien versionó las obras de Carroll para que Martín Bianchedi les pusiera música. Ingrediente fundamental en esta puesta con fuertes aires circenses, como los que viene utilizando la directora desde hace varios años, varias puestas atrás.
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