Telémaco o el padre ausente

Inquietante pintura de la sociedad
Como Telémaco, el hijo de Ulises, Teo sale a buscar a su padre. Una profunda necesidad de encontrarlo y reconocerlo moviliza al joven. Europa es un continente amplio pero, en algún lugar, alguien podrá aportar un dato sobre su paradero. La inmensidad de Europa no amedrenta a Teo en la seguridad de que, encontrando su historia, entenderá su presente.
El texto de Marco Antonio de la Parra, sale de la tragedia y, es tan vital su origen, que las resonancias son muchas. Telémaco y el padre ausente es una pintura muy inquietante de la sociedad contemporánea. El autor se concentra en el mundo familiar, en el poder político, en la desventurada existencia de una juventud huérfana; en una sociedad devastada en la que los reclamos de los mayores parecerían tener un peso mayor. ¿Y por qué, si nadie encuentra en su vida el centro correcto desde donde proyectarse?
Escenas breves, textos precisos, cargados de una dolorosa poesía, van construyendo personajes fuertes, de una singular entereza dramática. Como en otros textos del chileno De la Parra asoman seres extremadamente vulnerables tratando, no de hacer la historia, sino de transcurrir en ella con una paciencia que pareciera querer estallar, pero no lo hace, y eso promueve una fuerte sensación de desgarro.
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