Pintá tu aldea

Cuentos de colores para los más chicos
Narraciones de Marcela Ganapol a partir de textos de Liliana Bodoc, Zirlado y otros de la tradición oral
El teatro Gargantúa está en Jorge Newbery a media cuadra de la Avenida Córdoba. Tiene un vestíbulo acogedor, abrigado cuando hace frío, con mesitas, donde se puede tomar una merienda mientras se espera para ver la función. Los afiches en la puerta de la sala -grandes fotos de personajes del grotesco- llaman la atención de los chicos que observan todo mientras toman una chocolatada o una gaseosa.
Cuando se ingresa a la sala, se impone la visión del escenario, poblado de grandes cajas de embalaje, donde pueden verse varias pantallas, apagadas por el momento?
El comienzo de la función lo da la entrada de un pájaro colorido, un guacamayo, que cruza la sala colgado de una soga.
Una buena narradora
Marcela Ganapol lo recibe en el escenario e inicia, casi inmediatamente, su monólogo, con voz serena y una sonrisa. Su voz es cálida, y mantiene interesados a los niños, a quienes les cuenta que, en un principio, el mundo era blanco y negro. Después se refiere a la intervención de unos dioses que como están aburridos se ponen a inventar los colores. Mientras narra estas cosas, la actriz propone algunos juegos de participación del público, que desconcierta un poco a los chicos, capturados genuinamente por la narración.
A medida que los colores son nombrados, se enciende en el escenario una pantalla en una de las cajas, con luz de ese preciso color. Hay un relato especial para el rojo (con el texto de Liliana Bodoc). Finalmente estarán todas las pantallas encendidas y los colores nombrados.
Más en La Nación
En Gargantúa, Jorge Newbery 3563; 4555- 5596, los sábados, a las 16. Entradas: 15 pesos.
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chao