Marat-Sade
Nota del 22 de mayo
Marat-Sade: encuentro con las ideologías
El teatro de los años 60 vuelve con esta obra de Peter Weiss, que se estrenará mañana en el San Martín, dirigida por Villanueva Cosse
El escenario de la sala Martín Coronado del Teatro General San Martín está en penumbras; un grupo de técnicos, guiados por el escenógrafo e iluminador Tito Egurza, controla de cerca el montaje de Marat-Sade , la pieza de Peter Weiss que, con la dirección de Villanueva Cosse, está por comenzar una de sus pasadas generales.
Todo parecería estar dispuesto para ello, pero Villanueva marca entradas y salidas, modifica acciones de algunos actores, repasa una escena una y otra vez con un grupo de ellos. La escenografía es contundente. El hospicio de Charenton, donde tendrá lugar la representación, inquieta de sólo verlo. De inmediato aparecerán los locos internados en el lugar y el clima adquirirá mayor densidad. Marat-Sade comienza y es como si la historia se viniera encima. Ese contrapunto agresivo, por momentos; doloroso, por otros, entre el Marqués de Sade y Jean Paul Marat, se torna conmovedor por los valores tan opuestos que expresan. Charlotte Cordey pivotea entre ellos, está loca, desgarrada, pero tiene una última misión y la cumple.
¿Por qué esa sensación de agresividad y dolor? Porque han pasado tres décadas muy significativas desde el estreno de la pieza (1964) y esos textos resuenan de una manera llamativa hoy. Weiss buscaba exponer en escena las contradicciones de su tiempo y ese pasado parece ser muy provocador en este presente.
Dos generaciones se encuentran ahora en escena. Algunos de los intérpretes y el director vivieron de cerca aquellos acontecimientos revolucionarios que signaron la década del 60. Los más jóvenes, la mayoría, se encuentran con esta pieza de Peter Weiss, tan emblemática por cierto, y reconocen cuánto desconocen una parte de la historia casi fundamental para sus mayores.
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