Karina K: Souvenir
Cómo ser la peor cantante del mundo
La intérprete de "Cabaret" sube a escena el miércoles con "Souvenir", sobre Florence Foster Jenkins.
Esta pelirroja simpática se ha instalado de tal modo en los escenarios porteños, que parece que siempre hubiera estado acá, haciendo de las suyas en las tablas, sobre todo, en comedias musicales. Sin embargo, un paréntesis de ocho años en Bar celona contradicen esa suposición. Al regresar aquí, hace ya más de diez años, tuvo que volver a empezar. No fue fácil, pero su determinación la puso en el lugar en el que hoy está. Igual que a Florence Foster Jenkins, una mujer decidida, aunque, claro, a esta última le faltaba el talento que a Karina K le sobra.
En la intimidad de su desprolijo camarín, la actriz anticipa cómo será Souvenir, de Stephen Temperley, el espectáculo que, bajo la dirección de Ricky Pashkus, se estrenará el miércoles en el teatro Regina. Allí personificará a Florence, la peor cantante de la historia que triunfó en Broadway. Este trabajo es un verdadero reto para su talento, cosa que la llena de alegría.
Karina se apura por acomodar la silla que ofrecerá a esta cronista y despejar la repisa para que, entre tanta peluca, maquillaje, bolsos y papeles, haya un espacio para el grabador. Es amable y comparte su entusiasmo. Hablar de su vida la lleva por variados lugares, porque no sólo es actriz. Estudió danza desde chica y fue gimnasta. "Hice una exhibición con Nadia Comaneci cuando vino en el '83. Soy multifacética".
Ella, junto a Pablo Rotenberg -quien compone a Cosme McMoon, el pianista que acompañó a Florence durante 12 años-, contará las peripecias de esta soprano estadounidense que vivió entre 1868 y 1944, que se hizo famosa por su falta de habilidad musical. Souvenir es una obra del off de Broadway que la muestra a los 66 y a los 74 años. "Desde hace cuatro meses no dejo de escuchar un solo día discos de Florence Foster cantando desafinado", cuenta la actriz. "Suena terrorífica", resume.
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