Agosto (Condado Osage)
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La familia, con miserias humanas
La obra, que ganó varios Tony y un Pulitzer, tiene actuaciones memorables y un ritmo sólido.
Desde una perspectiva predominantemente femenina, Agosto (Condado Osage), del norteamericano Tracy Letts, hace foco en una familia que aunque pretende creer que los lazos no se han roto, no puede esquivar discusiones, rupturas ni esconder mucho más algunos secretos.
Norma Aleandro es Violeta, madre de tres hijas; una figura fuerte, pero con una impronta destructiva. La composición que logra la actriz es brillante. La madre es drogadicta, tiene el diagnóstico de una grave enfermedad y está al borde de la locura. Aleandro logra matices que la llevan a pasar por distintos estados, casi todos extremos, intensos, sin perder la unidad que le da a Violeta la propiedad de ser única. Al afrontar un duelo (pieza clave), transita la tragedia y el disparate con igual convicción.
Mercedes Morán es Bárbara, la hija mayor. Aparece al comienzo como el equilibrio, en una familia desbalanceada. Pero como nada es lo que parece, y como nadie -ni en la obra ni en la vida- está exento de dolores ni temores, ella también se quiebra y hasta se sugiere que podría seguir los pasos de una madre a la que trató de "rescatar". Una interpretación sólida y con la enorme dosis de vitalidad que Bárbara (de gran participación escénica) necesita. Andrea Pietra es la hija del medio, Eli; atesora uno de los misterios más sorprendentes. Pietra le da el tono preciso a una criatura opacada por su propia madre. Eugenia Guerty es Carolina, la menor, e intenta, para sortearlos, negar los problemas.
Agosto trata acerca de los oscuros misterios de una familia, que revelan miserias de la condición humana, pero tiene mucho humor a partir de ciertos personajes. Lucrecia Capello es Mati, hermana de Violeta; le hace aflorar la debilidad y la maldad sin disimulo, y divierte con enorme talento.
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