Luisa se estrella contra su casa

Las formas de escapar del dolor
Ariel Farace construyó una impecable pintura de la soledad y lo cotidiano como fórmula de evasión
Hay algo que me golpea. Ocho directores en acción fue el nombre del proyecto que, en 2007, presentó el Festival Internacional de Buenos Aires y donde Ariel Farace mostró un avance de este ahora acabado espectáculo, Luisa se estrella contra su casa.
La experiencia tiene una protagonista particular: Luisa, una mujer que ha perdido a su pareja en un accidente de tránsito, vive en soledad y casi encerrada en su casa. Y sólo dos acontecimientos la mantienen conectada con el mundo real: la radio y la salida a un supermercado. Hay también un vecino que la molesta con su música, pero como esa presencia es perturbadora, ella opta por no incluirlo en su mundo íntimo.
Aun su desgracia personal y su profunda soledad, Luisa se muestra activa; describe su vida con interés y obliga a prestarle una atención extrema y, no porque la mujer haga muchos esfuerzos, sino porque de continuo su vitalidad es arrasadora. Claro que su memoria traerá por tiempos a su pareja muerta y, en otros, sus diálogos con el polvo limpiador poseerán una creatividad inusitada. Luisa está anclada a ese tiempo personal que la convierte en entrañable. Su debilidad es una señal intensa pero es tan reconocible que no hay manera de escapar de ella. Es un hermoso personaje.
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