Damián Dreizik y Daniel Burman: Las llaves de abajo
Damián Dreizik y Daniel Burman: Encierro con mamá
Un cuarentón que no puede salir de la casa de su madre, una señora con múltiples personalidades, fue el eje de la obra que escribieron juntos y estrenan el 23: "Las llaves de abajo". La dirige el cineasta, que desembarca en el mundo del teatro, y la protagoniza el actor de "La maña". Aquí, cómo trabajan y se divierten.
Cuidadoso de las formas, Daniel Burman hace pie con reparo en la entrevista, va despacio y buscando las palabras justas porque dice que seguirá siendo, sobre todo, un cineasta, y que esta incursión teatral, motivada por el deseo de contar historias y trabajar con actores, es justamente eso: una incursión respetuosa en un formato desconocido. A su lado, Damián Dreizik mantiene ese tono de siempre, con una distancia y una extrañeza en lo que sucede a su alrededor que le permite quitarle, a todo, cierta pátina de importancia o trascendencia. Un texto, una obra, un programa radial que padece un estado de solemnidad y llamen a Dreizik, que él se encarga. Por eso, cuando Burman habla de algo que le está pasando y que es el descubrimiento de ese salto poético teatral que le permite, por ejemplo, que tres madres que son una sola puedan hacerse cómplices en escena y todo parece cierto por pura convención, se pone serio. "Eso se puede hacer por la esencia del teatro", evalúa el realizador, ceremonioso. "Decí teatralidad Daniel, tea-tra-li-dad", chicanea Dreizik a Burman pero también golpea hacia adentro, hacia quienes sacralizan algunos formatos artísticos por encima de otros.
Al rato, un nuevo pase de comedia. "No soy dramaturgo, ni nada. Escribí una obra con él", se ataja Burman, en el mismo tenor. "Bueno, ahora en tu biografía artística consta que tenés un diez por ciento de Tito Cossa", insiste Dreizik, sin bajar la guardia. El ci neasta carraspea para no tentarse: ése es el clima en el que trabajan para estrenar, el jueves 23 de abril, en la Ciudad Cultural Konex, Las llaves de abajo, obra que marca el debut como dramaturgo y director teatral de Daniel Burman. La obra, un homenaje con ribetes un poco siniestros a la figura materna, fue escrita junto a Dreizik, que también sube a escena, como el hijo de la historia. Las tres madres, que son una sola, serán interpretadas por Adriana Aizenberg, Elvira Onetto y Chela Cardalda.
La historia comenzó hace algunos meses. Daniel Burman se reponía de los nervios gastados que deja una preproducción, producción, rodaje, edición, distribución y promoción de El nido vacío. En Derecho de familia, Dreizik hacía una entrada, en su estilo, desestructurando una clase que comandaba el personaje central de Daniel Hendler. Allí se conocieron. Cuando Burman pensó en una obra y en dirigir teatro, lo llamó. Lo único que tenía era una idea madre: un hijo encerrado en la casa de la madre, justamente.
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