Omar Aita: Los siete locos

Nota del 27 de febrero
Poner a Arlt sobre tablas
En la obra que se presenta en el Centro Cultural de la Cooperación, el director aprovecha la resonancia del escritor en el presente para indagar “si nosotros también, como esos personajes, no vivimos una mentira construida por el poder”.
¿Es Roberto Arlt el dramaturgo del hombre desesperado? El director Omar Aita prefiere decir que las obras de Arlt tratan esa angustia ontológica que se detiene en preguntas del tipo para qué estamos o cuál es nuestra proyección en la vida, por supuesto sin dar respuesta. Intérprete, autor y docente, Aita dirigió, entre otras, Acróbatas en el aire, Corpiñeras, La foto, una versión de Esperando a Godot y ahora una adaptación de Los siete locos, novela de 1929 en la que artistas y autores siguen descubriendo situaciones que se reiteran en el presente. Como entonces, sacrificadores y sacrificados se incrustan hoy en los estamentos de una sociedad convulsionada. Los sueños de una sirvienta humillada que se suicida (Trescientos millones), los remordimientos de un homicida que se corporizan en fantasmas (El fabricante de fantasmas) o las desventuras del individuo robótico (el personaje del Hombre Cúbico) resuenan tanto como El Rufián Melancólico, Remo Erdosain o El Astrólogo, personajes de Los siete locos y de una escritura de abruptos cortes que vira hacia lo fantástico y es recorrida por un “grotesco discepoliano”. Narración y teatro en los que se reiteran asuntos clave en Arlt (1900-1942), como el dinero y el mal. Un inicial ejemplo de esto es Escenas de un grotesco, boceto escénico publicado en 1934 y germen de Saverio el cruel. De Los siete locos, Aita seleccionó secuencias filosóficas y de crítica social, elusiva a veces como la reflejada por el escritor en La fiesta de hierro o directa como en El desierto entra en la ciudad, donde escribe: “¿A qué mártir... le tuvieron todas las horas de su existencia amenazado con el infierno de la cesantía, con la tortura de la desocupación?”.
–¿Qué descubrió en su relectura de Los siete locos?
–Mi primera impresión se relaciona con el comportamiento de personajes que responden a una gran mentira. Esa es también mi idea sobre casi todo lo que hacemos. Me pregunto si nosotros respondemos también a una gran mentira construida por los que tienen poder.
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