Disney on Ice, Robin Hood, La trup sin fin, Leyenda, Cuentos de la Selva, Sin escalas, El hado de pistacho, La fila, Calidoscopio, y otros

Nota del 6 de diciembre
Una temporada rica y variada para chicos
Lo vano y superficial -que nunca falta- fue altamente compensado con mucho trabajo, arte y calidad
Este año, en los teatros de Buenos Aires, la temporada empezó temprano. Hubo estrenos en febrero y continuaron en marzo y abril, para extenderse a lo largo de los meses de apogeo y culminar en la última semana de julio, cuando el receso escolar de algunas provincias coincidió con el de la ciudad de Buenos Aires. Y siguió con novedades hasta noviembre. En ese sentido, se trató de una temporada excepcional.
Para elegir
En lo que se refiere a temas y estéticas, los chicos tuvieron para elegir. En el área de lo que suele denominarse "comercial" hubo, como siempre, clones de las telecomedias y de las series de dibujos animados (que se anunciaban como "para disfrutarlos en vivo"), producciones extranjeras, versiones de cuentos clásicos con príncipes y princesas de los cuentos, con rostros considerados "famosos de la televisión", y, en el Luna Park, el siempre exitoso Disney on Ice , con sus destrezas en patinaje, y grandes y deslumbrantes decorados y efectos.
Entre los llamados "independientes", la mirada tiene que abarcar un sector amplio de la ciudad, desde Puerto Madero hasta Belgrano, y desde Recoleta hasta Almagro, o el Abasto.
Algunos espacios como el Museo del Títere, la UPB (Universidad Popular de Belgrano), La Galera, el Centro Cultural de la Cooperación, Liberarte, La Nube o el Paseo La Plaza, reforzaron su perfil de verdaderos centros para agrupar al público que sale con chicos, gracias a ofertas variadas.
Fue interesante el aporte del Complejo Teatral, con tres estrenos, dos de ellos por el grupo de Titiriteros del Teatro San Martín. El Teatro Nacional Cervantes, presentó dos obras de categoría como Robin Hood , de Héctor Presa, y La trup sin fin , de Hugo Midón.
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