Silencio

Nota del 17 de octubre
Un tributo al rey de los silencios
Los mimos Alexander Neander y Wolfram Von Bodecker explican cómo se retoma la enseñanza de su maestro y cuán vigente es seguir diciendo cosas sin palabras en el espectáculo Silencio, que se estrena esta noche en el Opera.
No están claras las reglas que hay que seguir para hacer una entrevista a dos mimos. El francés Alexander Neander y el alemán Wolfram Von Bodecker trabajaron durante una década y media con Marcel Marceau. El viernes 17, en el Opera (Corrientes 860), presentarán Silencio, un espectáculo que rinde homenaje al maestro a un año de su partida. Llegan con su traje característico, que entrevera humor y elegancia. Dan la mano, observan todo, se comunican entre sí. Y la duda empieza a inflarse hasta estallar de alivio cuando se produce en la mesa del café lo que no sucederá en el escenario: ¡hablan!
¿Cómo ven el mundo los que se dedican a este oficio? Una opinión al voleo los supone lectores del cuerpo propio y ajeno, descifradores infalibles de lo que el resto no puede o no quiere expresar. Sin embargo, los artistas cuentan cómo vive el mimo desde lo cotidiano. Von Bodecker reconoce que “en esta carrera, el nivel de atención que les prestás a los movimientos de los demás es muy grande, y eso puede ser simultáneamente una ventaja y una desventaja. A mí me cuesta ir por la calle y no pensar todo el tiempo ‘cuál será la situación entre estos tres’, ‘que querrá ése que está sentado ahí’. Si no le ponés un límite, no terminás más”.
Más en Página/12
El maestro en el recuerdo
Comentarios