Llanos de desgracia
Nota del 15 de octubre
Seres intensos, espectadores atentos
Un grupo de seres marginados están reunidos en escena. En un extremo, cinco hombres desocupados cantan en un bar canciones en idioma extranjero y hablan de cuestiones, en apariencia, sin valor. No los representa un discurso personal, sino que, por el contrario, entre ellos completan ideas y sentidos como si en verdad, cada uno fuera un fragmento perdido en la sociedad que busca completarse en ese espacio y en ese tiempo.
En el otro extremo, están ellas, tres mujeres desocupadas, encerradas en una habitación de hotel. Dos fuman y cantan tangos; la otra, casi la protagonista de la historia, escribe un diario en el que cuenta algunos detalles de su existencia, fuera de su ciudad de origen y con cierta expectativa por lograr que, en otra tierra, su destino pueda torcerse.
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En Espacio Callejón (Humahuaca 3759).Los jueves, a las 22.30.
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