Teatro Maipo
Nota del 31 de agosto
Para memoriosos
Muchos críticos y estudiosos del teatro, entre ellos Ernesto Schoo, advierten que el género revisteril, tal como se cultiva en Buenos Aires, encuentra sus raíces en los sainetes y las zarzuelas representados aquí, desde fines del siglo XIX, por elencos españoles; pero también en espectáculos escenográficamente lujosos que algunas compañías francesas trajeron al Río de la Plata, y en el llamado music-hall norteamericano. Schoo sitúa en 1922 el año del "gran salto hacia la revista moderna", merced a las funciones ofrecidas en el teatro Opera por el elenco del Ba-Ta-Clan de París. El teatro Maipo (originalmente llamado Scala y que acaba de cumplir cien años) recogió ese legado y muy pronto comenzó a merecer el mote de Catedral de la Revista Porteña. Para tal mérito contribuyeron decenas de notables actores cómicos y de bellas coristas, cantantes y vedettes, muchas de las cuales derivaron en talentosas actrices de comedia. Acaso los ejemplos más notables los hayan proporcionado Iris Marga (María Iris Hilda Pauri, 1901-1997), Gloria Guzmán (1879-1979) y Tita Merello (Laura Ana Merello, 1904-2002). Sin embargo, nada caracteriza tanto al género revisteril como la abundancia de figuras femeninas esculturales que transitan el proscenio apenas envueltas en plumas y lentejuelas.
Más en La Nación - 31/08/08
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