Pingo Argentino

Corrientes
Pinti, frontal y mordaz bajó la fusta
En un monólogo de casi dos horas, el verborrágico Enrique Pinti reveló, apoyado en sus famosas "malas palabras", la situación de un país que fue y debe volver a ser maravilloso: la Argentina. Para ello, hay que arrancar de raíz una de sus más temidas plagas: los gobernantes. De ellos habló, con nombre y apellido, despertando el aplauso del público. Mordaz y directo, montado en el pingo argentino, largó en punta para una carrera donde fue el favorito sin discusión.
“Los actores somos interpretadores de la realidad, no tenemos jubilaciones de privilegio, no damos soluciones ni estamos acá para recetar fórmulas mágicas”, dijo Pinti de frente al público correntino que por dos noches consecutivas (sábado y domingo), acaparó las más de 700 localidades del Teatro Oficial "Juan de Vera", al punto que hubo que poner sillas adicionales y calmar la insistencia de pedidos ya fuera de la taquilla.
Vestido de jockey y con fusta en mano, de la rienda traía al “Pingo argentino”, que montó con presteza para arremeter con la primera entrada de su monólogo que abarcaría casi dos horas. “Este animal es la Argentina y yo represento al pueblo, al gobierno y a la oposición, así que imaginen lo que tiene que aguantar”, señaló en franca alusión a los problemas del país y a su peso corporal, impropio de los jinetes profesionales.
En El Litoral
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