Sos vos
Absurdo bien entendido
Dirigida por Enrique Federman, con Gustavo Garzón y Manuel Vicente, la obra cambia de climas todo el tiempo.
La inversión en el absurdo es inmediata y va creciendo a lo largo de la obra hasta no saber muy bien si en medio de esa organización de caos, es correcto que el espectador ocupe el lugar que ocupa o si debería sentarse en el escenario.
De entrada nomás, Sos vos se presenta como si Ionesco y Beckett, juntos, eructaran su manifiesto desintegrador en la cara del público. La pieza, que dirigida por Enrique Federman, no admite ningún lugar a duda.
Gustavo Garzón pasa de un silencio abovedado a un murmullo, pss, pss; es un hombre que está parado de frente, solo y su alma, y ahora deja que se entiendan dos, tres palabras de una curiosa arenga. ¿Es un empleado que busca la frase exacta para hablar con su jefe? ¿Es un abogado ensayando una defensa?
Tardaremos un poco más en advertir que es un actor ensayando las líneas de un diálogo y recién cuando llegue su compañero de fórmula, Manuel Vicente, empezará el juego de una obra dentro de otra, del campo tan visitado de anversos y reversos, del ¿son o se hacen?
En Clarín
Dirigida por Enrique Federman, con Gustavo Garzón y Manuel Vicente, la obra cambia de climas todo el tiempo.
La inversión en el absurdo es inmediata y va creciendo a lo largo de la obra hasta no saber muy bien si en medio de esa organización de caos, es correcto que el espectador ocupe el lugar que ocupa o si debería sentarse en el escenario.
De entrada nomás, Sos vos se presenta como si Ionesco y Beckett, juntos, eructaran su manifiesto desintegrador en la cara del público. La pieza, que dirigida por Enrique Federman, no admite ningún lugar a duda.
Gustavo Garzón pasa de un silencio abovedado a un murmullo, pss, pss; es un hombre que está parado de frente, solo y su alma, y ahora deja que se entiendan dos, tres palabras de una curiosa arenga. ¿Es un empleado que busca la frase exacta para hablar con su jefe? ¿Es un abogado ensayando una defensa?
Tardaremos un poco más en advertir que es un actor ensayando las líneas de un diálogo y recién cuando llegue su compañero de fórmula, Manuel Vicente, empezará el juego de una obra dentro de otra, del campo tan visitado de anversos y reversos, del ¿son o se hacen?
En Clarín

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