Luisana Lopilato
"No me gusta mucho el lío"
Será protagonista de "Princesa Cenicienta", al frente de un elenco que integran Georgina Barbarossa, Rodrigo Guirao Díaz y Alicia Zanca, que también dirige la puesta. Toma clases con Julio Chávez y Marcelo Savignone, estudia guitarra y escribe canciones para un futuro disco y cuenta por qué le dijo no a participar en "Bailando por un sueño".
Algunos blogs de Luisana Lopilato deberían actualizar la información de sus páginas. Por ejemplo su ídolo musical ya no es Luis Miguel. La chica creció. Las clases de saxo le abrieron las puertas del jazz y ahora le gustan el canadiense Michael Bublé y el norteamericano Maceo Parker. Aunque desde hace meses cambió el saxo por la guitarra. Una habilidad incipiente que se verá en su primer protagónico teatral: Princesa Cenicienta, el infantil dirigido por Alicia Zanca que estrena el 24 en el Astral.
"Hasta ahora no estaba nerviosa -confiesa, sentada en una mesa del bar palermitano de un amigo donde ella propuso hacer la entrevista-, pero ayer no pude dormir. Y, la verdad, para calmarme me puse a sacarle punta a una bolsa de lápices de colores".
Esa mixtura entre madurez e infancia dejada hace poco (¿quién tiene lápices de colores aún a mano?) parece ser su sello. En realidad, la mixtura parece ser su sello. Luisana pasa sin transición del glamour de los grandes torneos internacionales, acompañando a su novio, el tenista Juan Mónaco, a su vida cotidiana en Parque Chas; de sus clases de teatro con Julio Chávez y lectura de clásicos a preocupaciones más pragmáticas como la castración de animales abandonados los fines de semana en Las Toninas (ver Ella ejerce...). De producciones fotográficas ultra sexies a vacaciones tipo Familia Campanelli en Disneyworld.
Quizás, gracias a esa mezcla y a punto de cumplir 21 años (el 18 de este mes), su carrera avanza en un camino no tan previsible. De la factoría Cris Morena pasó a un papel zafado en la sitcom Casados con hijos, de allí a actuar en el Teatro San Martín con Arlequín, servidor de dos patrones, donde Alicia Zanca la hizo tocar el saxo. Y ahora su primer protagónico en el que comparte cartel con Georgina Barbarossa, Rodrigo Guirao Díaz y la propia Alicia Zanca. Más la próxima tira juvenil 4x4 (Canal 13) encabezada por Gabriel Goity y Carola Reyna, aún sin fecha de estreno.
Un camino en el que aprendió a decir no. Como este año que la llamaron para "Bailando por un sueño", el febril certamen de ShowMatch. "No va conmigo -asegura-, con lo que quiero ser y transmitir, no me gusta mucho el lío". Y aprendió también a recibir negativas. Como cuando audicionó para el musical Cabaret. "Los productores -acepta- me dijeron que les daba muy angelical, igual fue una experiencia linda. Yo no sabía que audicionar era ir con el personaje ya sabido: Erica Rivas me ayudó a preparar el personaje y me alquilé un disfraz de Cabaret, una peluca de pelo cortito y fui".
En ese camino, la formación ocupa un lugar central. Hace tres años estudia con Julio Chávez. ("con él aprendí a leer más, yo antes no le daba tanta importancia"). Acaba de terminar un seminario de Máscara Neutra con Marcelo Savignone, con quien también estudió Comedia del Arte. Toma clases de diferentes ritmos en su gimnasio a fin de estar preparada cuando le toque aprender coreografías en la tira 4x4.
En Clarín
Será protagonista de "Princesa Cenicienta", al frente de un elenco que integran Georgina Barbarossa, Rodrigo Guirao Díaz y Alicia Zanca, que también dirige la puesta. Toma clases con Julio Chávez y Marcelo Savignone, estudia guitarra y escribe canciones para un futuro disco y cuenta por qué le dijo no a participar en "Bailando por un sueño".
Algunos blogs de Luisana Lopilato deberían actualizar la información de sus páginas. Por ejemplo su ídolo musical ya no es Luis Miguel. La chica creció. Las clases de saxo le abrieron las puertas del jazz y ahora le gustan el canadiense Michael Bublé y el norteamericano Maceo Parker. Aunque desde hace meses cambió el saxo por la guitarra. Una habilidad incipiente que se verá en su primer protagónico teatral: Princesa Cenicienta, el infantil dirigido por Alicia Zanca que estrena el 24 en el Astral.
"Hasta ahora no estaba nerviosa -confiesa, sentada en una mesa del bar palermitano de un amigo donde ella propuso hacer la entrevista-, pero ayer no pude dormir. Y, la verdad, para calmarme me puse a sacarle punta a una bolsa de lápices de colores".
Esa mixtura entre madurez e infancia dejada hace poco (¿quién tiene lápices de colores aún a mano?) parece ser su sello. En realidad, la mixtura parece ser su sello. Luisana pasa sin transición del glamour de los grandes torneos internacionales, acompañando a su novio, el tenista Juan Mónaco, a su vida cotidiana en Parque Chas; de sus clases de teatro con Julio Chávez y lectura de clásicos a preocupaciones más pragmáticas como la castración de animales abandonados los fines de semana en Las Toninas (ver Ella ejerce...). De producciones fotográficas ultra sexies a vacaciones tipo Familia Campanelli en Disneyworld.
Quizás, gracias a esa mezcla y a punto de cumplir 21 años (el 18 de este mes), su carrera avanza en un camino no tan previsible. De la factoría Cris Morena pasó a un papel zafado en la sitcom Casados con hijos, de allí a actuar en el Teatro San Martín con Arlequín, servidor de dos patrones, donde Alicia Zanca la hizo tocar el saxo. Y ahora su primer protagónico en el que comparte cartel con Georgina Barbarossa, Rodrigo Guirao Díaz y la propia Alicia Zanca. Más la próxima tira juvenil 4x4 (Canal 13) encabezada por Gabriel Goity y Carola Reyna, aún sin fecha de estreno.
Un camino en el que aprendió a decir no. Como este año que la llamaron para "Bailando por un sueño", el febril certamen de ShowMatch. "No va conmigo -asegura-, con lo que quiero ser y transmitir, no me gusta mucho el lío". Y aprendió también a recibir negativas. Como cuando audicionó para el musical Cabaret. "Los productores -acepta- me dijeron que les daba muy angelical, igual fue una experiencia linda. Yo no sabía que audicionar era ir con el personaje ya sabido: Erica Rivas me ayudó a preparar el personaje y me alquilé un disfraz de Cabaret, una peluca de pelo cortito y fui".
En ese camino, la formación ocupa un lugar central. Hace tres años estudia con Julio Chávez. ("con él aprendí a leer más, yo antes no le daba tanta importancia"). Acaba de terminar un seminario de Máscara Neutra con Marcelo Savignone, con quien también estudió Comedia del Arte. Toma clases de diferentes ritmos en su gimnasio a fin de estar preparada cuando le toque aprender coreografías en la tira 4x4.
En Clarín

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