Luciano Suardi


“El desgaste del alma por el tiempo”

Luciano Suardi habla de su version de Tres hermanas, de Anton Chejov.

Según el actor y director, ése es el núcleo conceptual alrededor del cual gira este clásico del teatro universal, que ahora vuelve a escena en la sala del Regio. “Chejov pide que seamos tan complejos y tan simples como la vida misma”, recuerda Suardi.

“Ensayar todos los días un texto aprendido para mostrar otras vidas puede parecer un disparate, pero después, cuando uno se encuentra con un espectador de su obra que le dice que se conmovió, aparece el sentido, y el entusiasmo se renueva.” Luciano Suardi, actor y director, atraviesa periódicamente momentos como éstos, acaso por esa costumbre de plantarse ante el propio trabajo y medirlo en relación con su entorno. Recuerda que actuaba en una pieza de August Strindberg, dirigido por Alejandro Tantanian, mientras el país estaba en llamas. Se sucedían los saqueos, pero aun así, aspiraba a que su trabajo, y el de sus compañeros, tuviese el peso de lo necesario. Ahora acaba de estrenar una versión suya de Tres hermanas, en el teatro Regio. Esta obra del escritor ruso Anton Chejov (que nació en Taganrog, en 1860, y murió en la alemana Badenweiler, en 1904) ha inspirado cantidad de versiones para la escena y el cine. Entre las últimas, y en el ámbito local, está Un hombre que se ahoga, de Daniel Veronese, cuyo elenco integró Suardi. “Amo a Chejov desde mi época de estudiante. Es mi compañero”, sostiene este artista, en diálogo con Página/12. Su apuesta es darles voz a todos los personajes y recrear todas las situaciones imaginadas por el autor, salvo –dice– las que se refieren a aspectos marginales de la época, y aquellos parlamentos que exigen hoy otro ritmo. “La obra posee una estructura perfecta, todas las escenas tienen su razón de ser. No me interesa volarlas. Por algo están allí”, señala.

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