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Mostrando las entradas etiquetadas como Cariño

Luisa se estrella contra su casa y Cariño

Luisa se estrella contra su casa Vuelve por sólo cuatro funciones la elogiada obra de Ariel Farace. Un día en la vida de Luisa es simple: cuando sale el sol escuchar la radio, después ir a Coto, cargar las bolsas, volver, cocinar un pollo, volver a escuchar la radio, mirar por la ventana, volver a salir para ir a Coto y volver a su casa. Luisa tiene una casa, limpia y prolija, y un vecino que vive en una casa que se viene abajo. Pero Luisa tiene también una cabeza con la que no para de pensar. Vive literalmente en su cabeza, y en ella confunde las frases oídas en la radio con argumentos filosóficos, un Odex que compró en Coto se transforma en su empleado doméstico y mejor compañía, su novio muerto regresa a pedir disculpas por haber muerto y el joven músico vecino no deja de tocar en su guitarra una música triste. En su soledad, Luisa imagina (vive) todo tipo de sucesos en los que se confunden sueño y realidad. Jueves 9, 16, 23, 30/09, a las 21, en el Espacio Callejón, Humahuaca 3759. ...

Mayra Bonard, Verónica López Olivera, Natalia López y Marina Quesada: Cariño, Corazones salvajes, y Muaré

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Escenario para la exploración de almas Más allá de la aparente “no-teatralidad” de sus textos, la escritora ucraniana que pasó la mayor parte de su vida en Brasil provoca nuevas lecturas en tres espectáculos muy distintos entre sí: Cariño, Corazones salvajes, y Muaré. No es difícil pensar en Clarice Lispector saliendo de los límites de su propio cuerpo. En ese trance suelen encontrarse los personajes creados por la escritora ucraniana que pasó la mayor parte de su vida en Brasil. Se dijo que era una extranjera en la Tierra. No es difícil imaginarla –sombría y luminosa, distante pero frágil– resurgiendo de la muerte, como una extranjera escapando a su propio final. ¿Cómo se llamaría eso? ¿Resurrección? Seguramente ella ensayaría un término más exacto (o hilaría una seguidilla de interrogantes). Incluso lo tomaría como un atrevimiento: una vez se sintió la madre de Dios y el de arriba depositó una rata ante sus ojos, justo el bicho que más aborrecía. A más de treinta años de su muerte –e...

Cariño

Poética propia entre terrenos escurridizos Tres seres yacen en medio de una pradera con pasto sintético. O sea, que de la pradera, nada. Dos hombres yacen en medio de una exuberante rubia. Podrían ser hermanos, pero, a juzgar por el despliegue de cierta carga erótica, tampoco. En medio de ese territorio extraviado, la coreógrafa Mayra Bonard instala Cariño , su última producción. Mayra sabe manejar el orden y el desorden escénico, aunque en ese zigzag queden hilos sueltos y una dramaturgia que, en los papeles, no termina de cerrar del todo. De todos modos, apuesta a lo sensorial y ahí es desde donde afianza lo que se desvanece. En ese contexto, se juega a indagar en los múltiples vericuetos de ese triángulo vincular que, a medida que avanza la acción, va cambiando y combinando sus roles. En ese juego casi circular, la danza les abre las puertas a la palabra, a la música interpretada en vivo y a las imágenes. En esa franja, los tres bailarines/actores, la música de Diego Frenkel, las ...

La plebe y Cariño

La plebe Buenos Aires en los primeros años del siglo XIX. Un pueblo mastica su destino de barro y sangre. Una aldea muy lejos de toda metrópoli, gobernada por un virrey condenado a administrar “esta mugre de bohemios”. Una aldea penetrada por invasores ingleses y por ideas que llegan desde Francia y hablan de revolución. Allí, La plebe va a comenzar a abrirse camino, traspasando todos los diques de contención y asombrando a los hombres de las Luces. En ese barro sucio de violencia y cambios, nacerá un niño con destino de prócer. Protegido por sabias mujeres de la noche, se convertirá en el soldado de las misiones libertarias. Esta es la historia de algo que comienza. De la plebe que avanza y amenaza lo establecido. A doscientos años del nacimiento de una nación sobre un barro inestable, La plebe vuelve a reflexionar sobre estos penares. Una obra que comenzó en aquel principio y que, todavía, busca su final. Con dirección de Andrés Mangone y producción general de Julián Krakov. Domingo ...