martes, 10 de mayo de 2016

Claudia Mac Auliffe y Sonia Novello: Casi un feliz encuentro

El fracaso de una visita anunciada

Obra de Griselda Gambaro, Casi un feliz encuentro acaba de subir a escena en ElKafka (Lambaré 866) bajo la dirección de Alejandro Vizzotti, estreno que significa la primera puesta de esta pieza escrita en 2007. Interpretada por Claudia Mac Auliffe y Sonia Novello, el título ya preanuncia el fracaso de una visita anunciada. La reunión es la que se produce entre dos hermanas que hace tiempo no se ven: estructurada y conservadora, la mayor debió atender la enfermedad de ambos padres hasta que fallecieron, en tanto que su hermana se permitió viajar por Europa para finalmente establecerse en París. Un París que no tiene nada de glamoroso sino mucho de suburbio habitado por inmigrantes, un ambiente que encaja con la realidad de no hablar el francés y de tener un empleo sin demasiados horizontes. Ya maduras, ambas hermanas vienen a constatar que nada ha cambiado entre ellas y que siguen sin entenderse y sin haber adquirido la habilidad de ponerse una en el lugar de la otra.

Rubén Szuchmacher, Norman Briski, Ricardo Bartís, Alfredo Martín y Mariana Oberstern son algunos de los maestros con los cuales se formaron las actrices. Fuera de algunos de estos espacios, ambas comparten también la actividad de ser agentes de prensa. En el caso de Novello, sus comienzos en este rubro estuvieron ligados a su pertenencia al taller de Briski. Así, por propia iniciativa encaró la prensa de No te vayas con amor o sin él: “entonces tenía toda la pasión y toda la inocencia”, reconoce en la entrevista con Página/12. Porque luego de concluir con esa primera tarea –no fue difícil conseguir que los medios hicieran notas a su maestro–, se dio cuenta de lo complejo que resultaba hacer lo mismo con grupos de exigua trayectoria o con directores que estrenaban su ópera prima. La misma sensación de impotencia tiene aún Claudia, quien dice en la misma entrevista haberse desilusionado en más de una oportunidad por no haber podido cumplir las expectativas de quienes se acercaron a ella para divulgar sus estrenos. “Hay demasiados estrenos en Buenos Aires”, es la conclusión esperada, “más teatro que medios con voluntad de cubrir tanta producción”, coinciden.

Esta es la cuarta obra en la que juntas actúan bajo la dirección de Alejandro Vizzotti, un director al que describen como “austero, que da pocas pistas y que se atiene a mostrar lo necesario”. Ambas actrices coinciden en señalar que el hecho de vencer el respeto al texto escrito por Gambaro fue una de las primeras dificultades que encontraron. Tenían, claro está, la exigencia de no variar en nada lo escrito por la autora. “Tampoco queríamos traicionar los temas que detectamos: la falta de comunicación aún entre personas que se conocen de toda la vida, la soledad, la competencia y el poder que un personaje ejerce sobre otro.” Y como otro de los temas de la obra también es la imposibilidad de diálogo de dos posturas irreconciliables, las actrices reflexionan: “En nuestra sociedad muchas veces se esgrimen argumentos especialmente diseñados para ganar una discusión”. También subrayan que mucho de lo que trata de dirimirse en la obra “tiene que ver con herencias recibidas y preconceptos que pasan de generación en generación”. En este sentido, Mac Auliffe agrega que el mandato de cuidar a los padres pesa sobre la mujer y que la obra de Gambaro no hubiese podido tratar el mismo asunto con personajes masculinos. En todo caso, el espacio escénico sugiere un estilizado ring de box (apenas es una alfombra pero ése es el sentido) donde es posible, según las actrices, “jugar a pleno el texto y actuar el terremoto que va a suceder de un momento a otro”.

* Casi un feliz encuentro, Teatro ElKafka (Lambaré 866), domingos a las 18.

Fuente: Página/12