viernes, 24 de julio de 2015

Dale!


La imaginación como el principal motor del juego

Se puede pintar un cuadro sin lienzo, leer un libro sin hojas o viajar por una nave espacial, para luego volver con una nube incrustada justo arriba de la cabeza y con la única explicación de "me agarró la lluvia y no me quiere soltar". Algunas de estas cosas pasan en el espectáculo Dale!, en el cual dos clowns sin nariz pero con el mismo espíritu expresivo cantan, bailan y juegan con la inocencia de dos chicos que descubren el mundo por primera vez.
Dale! es interpretado por Javier Zain y Silvina Sznajder, quienes trabajan con técnicas de teatro y de clown, música y canciones en vivo y diálogos más tradicionales. En los personajes de Roberto Robertini y Violeta Violini se atraviesan distintas situaciones: leer y cantar al mismo tiempo, jugar a pintar y mezclar colores, pasar mucho frío e inventar un fuego que les dé calor. Cada momento es una invitación optimista y lúdica para que el público sea protagonista del mundo. De hecho, cada respuesta de la audiencia es tomada por los intérpretes. Si un nene se queja, grita o llora, ellos repiten el sonido y le devuelven una sonrisa. La improvisación siempre es algo latente en los espectáculos infantiles.
Desde lo argumentativo, la diversidad de situaciones genera que la atención se pierda, ya que no hay un conflicto que funcione como eje conductor. En muchos casos, las situaciones fragmentadas de los espectáculos para niños, sin olvidar las canciones que ya de por sí cortan y renuevan la acción, hacen desviar un poco la concentración.
Pero en Dale! dos grandes intérpretes como Zain y Sznajder pueden capturar el interés de los chicos con apenas una mueca o una mirada. El lenguaje gestual y corporal es el punto más fuerte de esta propuesta y el principal enganche para los chicos, que se asustan cuando a un payaso lo agarra la tormenta o le tiran besos cuando se encuentran y se abrazan. Por ejemplo, casi para el final de la obra los dos clowns se unen en un solo sobretodo que comparten. Juntos, hacen una prolija coreografía en la que predomina el trabajo rítmico y de percusión en su propio cuerpo. Eso, para el público infantil y de adultos que descubre –tal vez por primera vez– toda la música y los movimientos que se pueden hacer con las manos y los pies, es un hallazgo que continua cuando termina la función. Toda la familia se queda con las ganas de seguir jugando. Bienvenido el juego, entonces.

Dale!
Con: Javier Zain y Silvina Sznajder. Funciones: en vacaciones de invierno, de miércoles a domingos a las 17.30.
Lugar: Teatro El Piccolino: Fitz Roy 2056.
Entradas: $ 120.

Fuente: Tiempo Argentino