viernes, 11 de julio de 2014

Paula Sánchez, María José Colonna y Valeria Zlachevsky: Pegamundos


En busca de aquello que nos falta

Por Hernán Salcedo

“En sus últimos años de vida, mi abuela Licha tenía dificultad para referirse a las cosas por su nombre. Le ponía palabras diferentes a todo. El nivel de poesía que llegaba a crear superaba a cualquier poeta surrealista. Un día me dijo: ’alcanzame el pegamundos’. Yo miraba alrededor para ver si me estaba pidiendo una taza o algo en concreto, le señalaba cosas. Pero ella insistía: ’¡no, no, el pegamundos!’. Nunca supe qué era pero me dije: ‘con esa palabra voy a hacer una obra'”.

La anécdota es de Paula Sánchez, directora de una nueva obra para chicos que dio su primer paso cuando una abuela grabó para siempre en el recuerdo de una nieta una palabra nueva e incomprensible que por entonces no nombraba nada y hoy es el título de un espectáculo teatral y musical infantil.

La obra cuenta el viaje de Lucinda en busca de algo que le falta a su mundo. Su inquietud la lleva hasta el pueblo de Pegamundos, un lugar  donde todos duermen la siesta, menos Drumbalina, quien cada tarde juega sola y reinventa a su manera los rincones del pueblo. Juntas, atravesarán un bar, una peluquería, una bicicletería, un kiosco y una plaza, detrás de eso que falta pero no aparece.

Sánchez y las actrices María José Colonna y Valeria Zlachevsky –las tres autoras a su vez del espectáculo- charlaron con Blog teatro sobre esta nueva propuesta teatral de Ligeros de equipaje, una compañía surgida en 2007 cuando llevaron a escena “La flor Multicolor” y que, como resumió Zlachevsky, nació “del encuentro humano, de la afinidad artística, de los gustos compartidos y las ganas de hacer teatro”.

¿Cómo nació la idea de hacer este espectáculo?

María José Colonna: Hace dos años estábamos haciendo funciones de nuestra obra "Carkalata, una macana en 4 estaciones" y nos picó el bichito nuevamente. Teníamos ganas de encarar otro material, otra historia, con nuestra impronta, pero ahondando en otros lenguajes y tramas. Uno siempre encara algo nuevo desde un momento personal y artístico diferente.

Paula Sánchez: Teníamos ganas de profundizar en una obra cuya premisa fue “que sea bella”. Así lo expresamos en ese momento y por suerte así lo sentimos ahora. Partimos de la idea de una maqueta y de un pueblo. Llevamos textos, pinturas, música. Jugamos, improvisamos y, a partir de ahí, aparecieron los personajes y la historia.

Valeria Zlachevsky: Queríamos que la obra pudiera identificarnos y que el público se sintiera reflejado en lo que contábamos, pero que al mismo tiempo fuera divertida. De la investigación, las charlas y las improvisaciones, nació “Pegamundos”.

¿Cuál es el tema de esta nueva obra?

P. S.: Es la búsqueda de aquello que sentimos que nos falta, incluso cuando ni siquiera sabemos lo que es. También es la fluidez de buscar abierto a encontrar otra cosa y de aceptar que aquello que queremos encontrar puede ser algo que jamás imaginamos.

M. J. C.: Además de lo filosófico de esa búsqueda, está el hecho creativo como un espacio para expandir esa pregunta y multiplicarla. El espacio del ocio, la siesta, donde se despierta el encuentro humano y este ser creativo. El lugar de la infancia de cada uno, del juego.

V. Z.: Hablamos del mundo que cada uno construye, que a veces parece de una forma pero que tiene múltiples posibilidades de ser.  Volver a pensarse uno mismo.

¿Qué puntos en común tiene con las obras anteriores?

M. J. C.: Por un lado comparte el cruce de lenguajes, que siempre nos atrae. Siempre cruzamos la música con el movimiento, con las artes plásticas, que se enriquecen entre sí en función de lo que se quiere contar.

P. S.: Otro punto es que no ponemos los personajes en términos de buenos o malos, ni damos mensajes moralizantes. Siempre aparece la reflexión sobre los mismos actos.

V. Z.: Sentimos que estamos encontrando nuestro propio lenguaje, nuestra manera de contar y cantar -porque las obras son musicales-, el humor, el encuentro con nuestro juego y el contacto permanente con la infancia. Todo lo que hacemos tiene llegada a los chicos pero también resuena mucho en los adultos.

¿Y alguna diferencia?

P. S.: El nivel de poesía. Esta obra es mucho más poética que la anterior, por ejemplo. Y la interacción con los chicos es distinta. En “Carkalata…” la interpelación al público es directamente parte de la dramaturgia mientras que en “Pegamundos” el público es parte pero no llegamos a interactuar tanto. La potencia está en lo visual.

M. J. C.: “Pegamundos” tiene muchos espacios con detalles, objetos. Cada personaje tiene su vestuario. Desde la historia también son muy distintas. “Pegamundos” es más metafórica o filosófica y “Carkalata…” un poco más literal y con una bajada más directa.

V. Z.: El crecimiento personal y artístico hace que cada espectáculo que abordamos esté cada vez más maduro. Vamos aprendiendo con la experiencia. Repetimos algunas cosas y otras elegimos no hacerlas. La mayor diferencia está desde dónde pensamos las cosas y cómo transmitirlas y trabajarlas en grupo para que lo que se transmite desde los diferentes lenguajes esté amasado entre todos: la música, la escenografía, el vestuario, las actuaciones, la dirección y la producción.

¿Qué creen que no puede faltarle a un espectáculo destinado a niños?

P. S.: Juego, creatividad, no ir a los lugares comunes y, muy especialmente, que los artistas que trabajamos para niños no subestimemos la capacidad de ver, sentir y comprender que tienen los chicos. Nosotros hacemos obras para chicos exactamente desde el mismo lugar que lo haríamos para adultos. Lo que cambia es el lenguaje, pero no el lugar.

M. J. C.: Es un momento muy prolífico, plagado de propuestas para niños, y está buenísimo eso. Pero lo que no puede faltarle a un espectáculo de este tipo es el respeto por los niños, el lugar honesto desde donde cada artista se para, la escucha de esos niños que tienen mucho para decir, y la no infantilización. Me molesta cuando a los chicos se los trata como tontos o al teatro para niños, como un género menor. Por suerte hay cada vez más conciencia de lo importante que es para los niños que haya propuestas de calidad.

V. Z.: Además del respeto desde lo que se cuenta y cómo se cuenta, hay que considerar que el humor en la escena, el propio juego de los actores y la presencia del adulto como espectador activo son fundamentales para que el niño disfrute de lo que ve.

¿Qué idea de infancia hay detrás de este espectáculo? ¿O cómo es el niño al que ustedes imaginan que está destinada la obra?

P. S.: Es el niño de hoy, lleno de estímulos, lleno de realidades virtuales que lo invitan permanentemente a desconectar del presente, de lo sensible, de los sentidos. Partimos del derecho del niño a la belleza. Como adultos, es una obligación dar la posibilidad de conectarlos con la poesía, con el juego, el contacto, y sobre todo, con el amor.

V. Z.: Es el niño que juega desde su cuerpo, con juguetes, con objetos. Pero también el que incorpora los jueguitos de la compu y el que ve dibujitos puede apreciar otros modos de encontrarse y de pensarse.

M. J. C.: Hablamos de estas cosas en términos de respeto de los derechos de los niños, de sus espacios, de sus tiempos, de sus necesidades. En verdad, los niños son niños. Más que nada imaginamos adultos que acompañen amorosamente este momento tan importante de la vida. Y que lo hagan con amor, disponibilidad, paciencia, y honestidad.



Pegamundos
Autoras: María José Colonna, Paula Sánchez, Valeria Zlachevsky
Dirección y puesta en escena: Paula Sánchez
Intérpretes: María José Colonna, Valeria Zlachevsky
Actriz alternante: Flor Sartelli
Música original y producción musical: Marina Baigorria
Letras de canciones: Marina Baigorria, María José Colonna, Paula Sánchez, Valeria Zlachevsky
Diseño de escenografía: Analía Gaguin
Realización de escenografía: Diego Acuña, Analía Gaguin
Asistente de escenografía: Federico Parodi, Gustavo Libardi
Diseño y realización de vestuario: Almendra Vestuarios
Diseño gráfico: Alejandra Cuenca
Ilustración de diseño gráfico: Analía Gaguin
Maquillaje: Tamara Zlachevsky
Fotografía: Viviana De Rosa
Producción ejecutiva: Romina Pomponio
Producción general: Ligeros de Equipaje

Las funciones son los sábados y domingos, a las 15, en el Teatro SHA, Sarmiento 2255 C.A.B.A. (tel.: 4953-2914). En vacaciones de invierno, de jueves a domingos en el mismo horario.
Sugerida para niños de 3 a 9 años.


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