sábado, 28 de junio de 2014

Luis Borda: La nota mágica


Los sueños, la amistad y la solidaridad

Un nuevo musical, con un nutrido elenco y una banda de seis músicos en vivo, aparece como una opción diferente de teatro, música y danza para chicos y para toda la familia, gran despliegue escénico y de producción, y con guiños y referencias muy argentinas. La nota mágica, que se estrena mañana en el Teatro de la Ribera de La Boca (Pedro de Mendoza 1821, ver aparte), es una creación del destacado guitarrista y compositor Luis Borda –la primera del músico dirigida al público infantil–, con dirección y coreografía de Ricky Pashkus. La trama parte del emblema de Carlos Gardel para ir narrando una historia alrededor de los sueños, la amistad, la solidaridad y lo que es posible lograr cuando se actúa colectivamente.

Entre canciones, bailes y músicos en vivo, y con personajes que son mitad humanos y mitad animales –en muchos de los cuales resulta fácil reconocer a ciertos argentinos ilustres–, La nota mágica presenta una historia con mucha fantasía, toques de humor y guiños varios. Todo comienza cuando el Perrito Petitero se hace amigo de Carlos Gardel y recibe de regalo, justamente, una nota mágica. Con tamaña ayuda, el perro se transforma en un cantante maravilloso. Hasta que –ay– llega la bruja María Julia, reina de la Costanera Sur, rodeada por sus secuaces, y le roba la nota, todo con tal de lograr volver a la televisión. Hay más personajes que suenan conocidos: el Loro Magaldi, el mismísimo Capitán Beto, que lleva a Petitero y a sus amigos a viajar a través del tiempo, en una gira intergaláctica en la que también va a participar el Flaco Espíndola. Juntos recuperan la nota mágica, pero también reconocen que esa nota no es más que un símbolo, porque ese canto maravilloso estaba en realidad ya adentro del perrito.

Eso es, finalmente, lo que esta historia quiere contar, el mensaje que busca transmitir: “El mensaje es que las cosas no se pueden hacer si estamos solos. Que si algo te sale mal o si tenés algún problema, la mejor solución es la que podés buscar con otros. Que es absolutamente indispensable la actitud solidaria, que son muy importantes los amigos que supimos hacer y conservar en la vida. Que la vida en comunidad, la vida con los otros, es una vida mejor”, señala Luis Borda en diálogo con Página/12. “Ese es el núcleo de toda la historia, con el que cualquiera se puede sentir identificado. Es una idea muy simple y un mensaje muy conocido, pero nunca está de más recordarlo.”

Lo que comenzó en la imaginación de Borda como un cuento que le contó a su hija menor, viviendo en Munich y buscando incluir muchas referencias a la Argentina, terminó tomando la forma de un espectáculo de teatro musical para grandes y chicos, al que más tarde se sumaron Ricky Pashkus, un destacado elenco de actores y bailarines y una banda en vivo. El elenco está integrado por Felipe Colombo, Florencia Otero, Rodolfo Valss, Mariú Fernández, Germán Tripel, Esteban Masturini, Francisco Ruiz Barlett, Pedro Velázquez, Sofía González Gil, Julieta Gonçalves y Julián Pucheta. Los arreglos y la dirección vocal son de Marcelo Macri, la música original de Borda, y en la banda tocan Juan Ignacio Vaccaneo, Andrés Ollari, Luciano Buongiorno, Pedro Ahets, Santiago Cerviño y Fabiana Betelu.

Borda viaja seguido para distintos proyectos en la Argentina, pero vive en Munich desde hace dieciocho años, y desde allí imaginó esta aventura. El guitarrista cuenta que este musical comenzó a tomar forma cinco años atrás, como aquel cuento que le contó a su hija, que ya cumplió diez. Pasaron todos estos años para que finalmente llegara el momento de llevar a escena esta producción. “Me había quedado sin nuevos cuentos para leerle en español a Lucía, así que le inventé uno. Sin darme cuenta fui armando uno con muchas cosas de la Argentina, con guiños, alusiones a nombres y situaciones, personajes como Carlos Gardel”, relata. “Al poquito tiempo fue su cumpleaños y le hice una especie de libro con la historia, recortando figuritas. Ahí me di cuenta de que estaba escribiendo un libro para chicos. Seguí desarrollando la historia y escribí unas canciones”, enumera el paso a paso. Surgió entonces, antes que el musical, la idea de la edición de un libro, o de un audiolibro, proyecto que resultó de más compleja realización. “Encontraba muchas trabas para editar y mi amigo Mempo Giardinelli me dio la idea: hacé un espectáculo, seguramente va a ser mas fácil que editar un libro, y si tiene éxito puede ayudar para el libro, me dijo. El me hizo ver que había hecho un musical, una historia con canciones.”

“Preparé material para las dos cosas –sigue contando–. Dejé la carpeta del proyecto en muchos lugares, Rocío, mi hija mayor, me ayudo un montón. Un día, a través de un conocido en común, hablé con Ricky Pashkus. Le conté sobre el proyecto y le pregunté: ¿Lo dirigirías? Recién después conseguimos dónde hacerlo, y Ricky armó el elenco, un equipo de verdad sorprendente.” Esta es la primera vez que Borda trabaja para chicos y sus familias. “Escribí la obra para chicos chiquitos, de entre 5 y 10 años. Pero Ricky le dio una vuelta y lo transformó en una propuesta para toda la familia, hizo muchos aportes y fundamentalmente armó un grupo increíble de artistas, muy talentosos –halaga Borda–. No me refiero sólo a los actores: la escenografía es excepcional, lo que hizo Marcelo Macri con las voces, que me dejó con la boca abierta. Han llevado adelante un trabajo intenso desde enero para lograr este resultado.”

Mientras graba la música de una película –Un tango más, de Germán Kral– y sigue trabajando entre Munich y Buenos Aires, Borda ya apunta a ese próximo proyecto pendiente: la edición de La nota mágica en formato de libro ilustrado o como un audiolibro con narraciones de Emilio del Guercio. Pero antes llegará este estreno, que se perfila como una interesante opción para vacaciones de invierno.

Fuente: Página/12

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