martes, 9 de julio de 2013

Te amo tanto que te he matado 2


Sencillos, pero bien contados

Monólogos sobre pasiones prohibidas, sexo y muerte, en una obra de Sofía Guggiari, que también dirige y actúa.

En pleno corazón del Abasto, una antigua pensión funciona de teatro, y en ella, un grupo de jóvenes actores -que paso a paso y con mucho esfuerzo forjan su lugar en la profesión-, se preparan para recibir a los invitados de una fiesta un tanto siniestra.

Es viernes a la noche y el teatro Habitándonos es el espacio donde se presenta Te amo tanto que te he matado 2 -dirigida, escrita y actuada por Sofía Guggiari-. Desde la entrada al lugar, la realidad se mezcla con la ficción -los pensionados están camuflados entre la gente-, y “un seguridad” se acerca preguntando quién nos ha dejado entrar. Es que para ellos ya comenzó la acción. Luego se pasa a la recepción y una “mesera”, ligera de ropa y con maquillaje corrido, invita un vaso de vino. Durante una recorrida previa por el lugar, esperando el comienzo del show, varias escenas se van dando lugar para aclimatar la espera. Al abrirse las puertas de la sala, el reducido espacio es acogedor, y el escenario -ambientado en un patio de conventillo-, está decorado con guirnaldas, un farolito, ropa tendida, y un cartel con el nombre de la obra, que cae sobre el telón negro, dejando al descubierto a unos compañeros unidos en el afán de poder hacer lo que más les apasiona: actuar.

Esta obra -cuya primera versión se estrenó en un circo- desarrolla siete monólogos sobre sexo, pasión y muerte. Los vecinos confesarán sus más oscuros secretos, los cuales, envueltos en locuras de amor y obsesiones sexuales, terminarán -en algunos casos- encontrando la muerte como solución final a la angustia que les produce el rechazo de la “persona amada”.

Discursos sencillos pero bien contados, un poco retorcidos y perturbadores en algunos casos, como las obsesiones narradas por Pablo Toporosi -enamorado de su madre, con quien mantiene relaciones sexuales-, Alejandro Scotti -plomero psicópata que va todos los días a cambiar el cuerito de su clienta-, y Sara Llopis, la nena -quien se come en trocitos a su novio porque no quiere estar con ella, y guarda sus huesos de recuerdo-. En todos estos casos, sus obstinaciones finalizan en tragedia.

El resto de los artistas, revelan problemas y deseos, que aún persisten en ellos. Alguno puede sentirse identificado en la historia de Sebastián Man -que se enamora de su seductora cuñada-, o en la extrema culpa que siente Sebastián Buzio, quien pasa las noches sin dormir, acosado por voces acorraladas en su cabeza-.

Algo de vergüenza mezclado con intriga llega a sentir el espectador al escuchar las perversidades sexuales que le cuenta el amante a Melina Lozano, y el interrumpido orgasmo que interpreta la responsable de estas siete locuras -una mujer en desesperada abstinencia-.

Sofía Guggiari es una joven actriz y escritora que ha participado de varios espectáculos teatrales, entre ellos Las primas, de Norman Briski, con quien estudió durante varios años. Participa como monologuista en varios encuentros, con textos de su autoría, pero su principal éxito lo vivió con Te amo tanto porque te he matado, y en esta segunda parte, redobla la apuesta, consiguiendo que, los que la vieron por primera vez, vuelvan.

Fuente: Clarín

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