lunes, 8 de abril de 2013

Wainraich y los frustrados



La lupa deformante del humor

Sebastián Wainraich, autor, conductor y monologuista llegó con su nueva propuesta al Teatro Maipo, la sala emblemática de Buenos Aires por la que pasaron los mejores cómicos y figuras del espectáculo.

Sebastián Wainraich, autor, conductor y monologuista llegó con su nueva propuesta al Teatro Maipo, la sala emblemática de Buenos Aires por la que pasaron los mejores cómicos y figuras del espectáculo. Como si fuera puesto a prueba por los fantasmas del humor en ese mítico espacio, Wainraich se anima con su unipersonal a recorrer la idiosincrasia argentina y porteña a través de sus costumbres con un espectáculo estructurado en dos partes.
En la primera desfilan tres personajes: un utilero del teatro que ingresa por la platea y espera la llegada de su figura central, el mismo Wainraich, haciendo gala de su discriminación más feroz. Después el utilero que sueña con ser director técnico de fútbol y, la más festejada, Estela, la mujer que vive en uno de los camarines del teatro luego de su derrotero de lujuria, drogas y alcohol. Y de ahí el título Wainraich y los frutrados, seres que sueñan con ser otra cosa pero la vida los lleva por otros carriles.
Si algo queda claro en este espectáculo es que Wainraich no da vueltas para abordar los temas que cotidianamente nos rodean. Sin anestesia utilliza su lupa deformante del humor para plasmar las situaciones que nos representan y con las que el público se siente identificado.
En la segunda parte del show, ya con el monólogo de humor explosivo o el "stand up" que tan buenos resultados le dio, Wainraich instala temas como el sexo, la convivencia en el matrimonio, los padres, la educación de los hijos, las obsesiones de los argentinos, la relación con Dios, el ocio y la rutina cotidiana, entre otros. El protagonista sabe capitalizar lo que tiene entre manos y es fiel a los seguidores de su programa de radio en esta propuesta donde una pantalla blanca, en contraluz, sirve para realizar los cambios de vestuario que le exigen sus personajes.
A lo largo de una hora y media, Wainraich entretiene y sabe cómo despertar la risa del espectador. Para este espectáculo contó con la dirección de Nano Zyssholtz y con el asesoramiento artístico de Osqui Guzmán. El humor directo está servido en bandeja. «

Fuente: Tiempo Argentino

Sala: Teatro Maipo (Esmeralda 443). Hasta el 27 de abril: viernes y sábados 22hs.

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