jueves, 18 de abril de 2013

Luciano Suardi y Jonatan Rodríguez: Pascua



Que no nieve en primavera

Mañana se estrena esta obra, dirigida por Luciano Suardi y con un elenco integrado por exiliados latinoamericanos en Suecia.

En el marco de las conmemoraciones por los 100 años del fallecimiento del escritor y dramaturgo sueco August Strindberg mañana se estrenará Pascua, de su autoría, en el Teatro Sarmiento, dirigida por el director argentino Luciano Suardi, con un elenco bilingüe cuya particularidad es que son todos exiliados latinoamericanos en Suecia, o sus hijos, integrantes de una compañía independiente fundada en 1978 por exiliados argentinos, Alias Teatern.

Esta obra que nunca se estrenó en Buenos Aires transcurre durante Semana Santa y cuenta la historia de una familia sacudida por la condena del padre, acusado de corrupción, mientras esperan la llegada de un acreedor que tasará los bienes familiares y dispondrá el desalojo de la casa.

Según cuenta el director, el proyecto nació a partir de una propuesta del alias Teatern al Teatro San Martín, y la condición fue que el San Martín designara al director. Así fue como Suardi partió hacia Estocolmo, donde la obra se estrenó, en sueco, el 22 de marzo.

“La primera vez fui en septiembre a conocer a la gente del teatro -dice Luciano Suardi-, y se hizo un casting en ambos idiomas en el que me impactó mucho la diferencia en la intensidad expresiva de un idioma al otro. Y después volví en enero para los ensayos y me encontré con ese oscuro y crudo invierno escandinavo, de 22 grados bajo cero, hielo y nieve, y eso me ayudó a terminar de entender la obra, en la que la cuestión estacional tiene una referencia directa: acaba de llegar la primavera, y de alguna forma los personajes sienten que eso se va a llevar todo el sufrimiento. Y lo que vamos a ver es que ese sufrimiento no sólo no se acaba, sino que incluso sigue nevando en plena primavera.” El condicionamiento expresivo de cada idioma fue utilizado a favor por el director, que requería a los actores que intentaran trasladar lo que el cambio idiomático producía en un idioma cuando la escena operaba en el otro.

Andrea Macchiavelli (la madre), argentina exiliada en Suecia junto a su madre desde 1980, dice que no fue fácil producir esa suerte de traspolación expresiva. “Notaba que todo mi cuerpo respondía con otra postura, con otra actitud cuando cambiaba de idioma”. Para Jonatan Rodríguez, sueco de nacimiento pero hijo de un español y una sueca, le costó aún más, porque el castellano no es su lengua materna. “Yo tengo que hacer una transferencia constante cuando actúo en español -dice Jonatan-, es como si las palabra son tuvieran raíces. Estás como en el aire.” “De todas formas -aclara el director-, ideé una puesta en la que la madre es argentina. Y esto nos permite reflejar una realidad muy habitual en Suecia, que son las familias de nacionalidades mixtas, que hablan varios idiomas.” El exilio interior -esta familia ha sido excluida de la sociedad por el delito del padre-, y la corrupción son los dos grandes temas de Pascua, que con fluidez en el público local. Aunque aquí la corrupción tiene una dimensión bastante diferente que en Suecia. “Es una sociedad acostumbrada a que todo funcione -explica Andrea-, y le cuesta admitir la corrupción.” “Para que te des una idea -cuenta Jonatan-, hace pocos años, un funcionario se compró un chocolate con la tarjeta de crédito que les da el Estado, y fue un escándalo.” En cambio, los exilios, físicos y filosóficos, y la desazón que produce la pérdida abrupta de un sentido en la vida, ¿quién no los conoce?

Pascua será para algunos de los actores una suerte de regreso con gloria al hogar. Y para el público, la oportunidad de ver el resultado de una experiencia peculiar por donde se la mire.

Fuente: Clarín

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