viernes, 19 de abril de 2013

Darío Levin: Criatura de Dios



"Criatura de Dios", un payasesco viaje de la soledad al vínculo

El actor y payaso Darío Levin está presentando todos los sábados en El Portón de Sánchez el unipersonal "Criatura de Dios", que con dirección y dramaturgia de Guillermo Angeleli recorre en clave de clown el tránsito de un ser nacido como si fuera de la nada y que lentamente va descubriendo el mundo y sus relaciones.

"Plantamos una obra donde el desafío estuvo puesto en trabajar un personaje que no sabe nada y tiene que descubrir todo en escena, construyendo una evolución de ese proceso de aprendizaje", cuenta Levin en charla con Télam sobre la obra que presenta todos los sábados a las 20.30 en el teatro de Sánchez de Bustamante 1034.

Actor y clown desde hace 15 años, formado por Raquel Sokolowicz, Cristina Moreira y Chamé Buendía, entre otros, y miembro del grupo Los Papotas que tuvo repercusión con sus Noches Payasas años atrás, Levin destaca que cuando trabaja en el ámbito del teatro, el clown necesita también regirse por muchas de las leyes de ese género.
 
"Creo en las figuras constitutivas del teatro como el director y la dramaturgia, sobre todo porque nosotros hacemos clown en un espacio teatral y me parece que en esas circunstancias, lejos de la calle o el circo, nos tenemos que hacer cargo del lugar en el que estamos", cuenta Levin sobre la decisión de trabajar con Guillermo Angelelli e ir construyendo una historia en relación con una serie de disparadores que fueron el núcleo originario de "Criatura de Dios".

Alocado, de a momentos maldito, con un comienzo particularmente duro o cruel cuando se desconecta de una suerte de máquina de electrochoques para arribar a la vida, el payaso que Levin pone en juego en esta obra no es necesariamente el mismo o similar del que vino cultivando a lo largo de años y al que llamó Neptuno o Neto."Hay un primer cambio que fue un desafío y es que el personaje no habla. Yo siempre había trabajado con la palabra como soporte, como posibilidad cómica, como herramienta, y el desafío fue poner todo en la acción, en la sensibilidad pura", cuenta.
 
"Además -agrega- cada espectáculo te exige trabajar otros colores, otros recursos de tu abanico de expresión. Obviamente que hay lugares donde mi personalidad está puesta como bajo una lupa, ya que el trabajo del clown tiene mucho que ver con amplificar hasta el ridículo ciertos aspectos personales pero si la dramaturgia establece que el personaje no tiene que hablar, eso también es bueno porque me exige explorar nuevas zonas, encontrar otros aspectos de mi fragilidad".

"Lo que no puede perderse -aclara- son ciertos elementos constitutivos del payaso como el contacto con el público, la comicidad, la conciencia del aquí y ahora, generar la posibilidad de que entre el escenario y la gente se establezca algo vivo, que pueda estallar".

El payaso como personaje ingenuo, que no sabe, que está perdido fue otra de las cosas que Levin y Angeleli decidieron poner en juego en "Criatura de Dios", llevándola a una radicalización o punto extremo, en una historia en que un ser despierta en un laboratorio donde parece no reconocer ni el lugar ni a sí misma y donde no se sabe si es acaso una creación de laboratorio o un primer vestigio humano recuperado.

Hablando sobre la escena actual del clown en la Argentina, que más allá de los payasos del circo criollo tuvo un quiebre con la aparición en la década del 80 del Clú del Claun, y que hoy se continúa en una serie de gente que viene trabajando desde hace años el género, Levin rescata la profesionalización, la seriedad y la aparición de una serie de propuestas con alto nivel escénico.
 
"Un clown -dice- tiene que saber actuar, tiene que saber de música, tiene que tener el cuerpo entrenado; se trata de una disciplina que exige tener noción de la música, del ritmo, del espectáculo, hay que formarse y también tirarse a la cancha; no se puede ser un alumno eterno porque el trabajo es con el público, uno se hace en este oficio sobre el escenario, con los aciertos y los fracasos".

Fuente: Télam

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