Nunca estuviste tan adorable

Risas, llantos y enredos en una familia particular

Blanca, la protagonista, ha tomado dos decisiones en su vida: casarse con Salvador, dueño de un taller mecánico, para abandonar la pobreza de Barracas yéndose a vivir a una zona más elegante, y la segunda, veinte años más tarde, cambiar los viejos muebles de su casamiento para estar a tono con la época, en este caso, mediados de los años cincuenta. Esa Blanca que transita tan fantasiosamente su existencia en compañía de sus hijos, de su marido y de una conflictuada amiga recibe, de un admirador anónimo, flores y costosos regalos, lo que alimentan su ya elevado ego.







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