viernes, 20 de junio de 2008

Morite, gordo


La víctima regresa

Mónica Viñao dirige una obra escrita por Claudia Piñeiro. El clima de un policial cuando es llevado a escena.

La traslación de géneros funciona como estrategia para el abordaje de este texto de Claudia Piñeiro que dirige Mónica Viñao: realizar un policial en teatro con mínimos elementos que soporten el desarrollo del género literario. Morite, gordo, que se ofrece en el Rojas, recorre zonas del policial en una aproximación a través de la parodia sobre estereotipos del género.

Con guiños y licencias, establece locaciones de callejones estadounidenses y autos de la década del '50, pero se habla de la calle "Godoy Cruz" de Palermo. Un código que se amalgama en el lenguaje apropiado por los personajes.

El espectáculo elabora una base de acción sobre la multiplicación de miradas a partir de un mismo crimen: ¿pasional? ¿espasmódica secuencia de venganzas de un grupo de mujeres sobre un mismo varón? Alguien asesinó al "gordo", hombre para nada excedido de peso, cuya identidad conocemos sólo por los vínculos que establece con el séquito femenino que comparte por la víctima un sentimiento de "amor-odio".

En Clarín - 18/06/08

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