miércoles, 1 de marzo de 2017

Marcelo Fernández Bitar: Séptimo día


La música de Soda revive a los planetas muertos

• AUTOR DE UNA BIOGRAFÍA DEL GRUPO Y EL ROCK EN LA ARGENTINA
La semana próxima, el Cirque du Soleil presenta en Buenos Aires “Séptimo día”, el espectáculo basado en la música del grupo que lideró Gustavo Cerati, con el que el periodista y ensayista está vinculado.

Con los efectos especiales, acrobacias, los lujos visuales que son el sello internacional de la empresa canadiense Cirque du Soleil, y la historia y la música del grupo argentino Soda Stereo, el jueves 9 de marzo, en el Luna Park, se estrena el espectáculo "Séptimo día". Marcelo Fernández Bitar, que ha escrito "Soda Stereo. La biografía total", que publicó Sudamericana, ha podido observar los pasos de la construcción de ese espectáculo. Le divierte que le digan que por haber nacido en los Estados Unidos es "el único periodista norteamericano que comenta el rock de la Argentina", algo que confirma con su monumental libro "50 años de rock en Argentina". Dialogamos con él.

Periodista: Su vinculación con "Séptimo día", el espectáculo de Cirque du Soleil sobre Soda Stereo, ¿tiene que ver con ser el autor su biografía total?

Marcelo Fernández Bitar: Estoy vinculado tangencialmente con el proyecto de Soda Stereo-Cirque du Soleil porque me encargaron trabajar en un documental sobre el "making" del espectáculo, y estuve entrevistando a los productores, los músicos, los malabaristas, para un DVD que sale en coincidencia con el estreno. No es el DVD del espectáculo sino del proceso que desemboca en el espectáculo. Originalmente eso iba a estar acompañado por un libro que contara lo que está en el DVD pero pusieron pausa a ese proyecto y pasé a colaborar en el librito del programa oficial. Así es como me acerqué a esta locura. Digo locura porque el Cirque de Soleil trabaja en general con músicas propias y bandas en vivo, los únicos espectáculos que no lo hacen son el tributo a Los Beatles, a Michael Jackson, a Elvis Presley e, insólitamente, a Soda. No es que se le ocurrió al Cirque y vinieron a buscar a Soda sino que productores de Soda fueron a ver a Las Vegas uno de los espectáculos del Cirque y dijeron qué bueno sería hacer un show al estilo del Cirque con la música de Soda, y uno de eso productores dijo: hagámoslo. Les llevó un año convencer a los canadienses, pero lo lograron. Y ahora el fenómeno de entradas agotadas muestra que se ha desatado de nuevo el poder de convocatoria de Soda a 10 años del último espectáculo.

P.: Soda Stereo se convirtió en un negocio fenomenal...

M. F. B.: Cómo todo pionero fue negocio después de no haberlo sido, después de haber apostado a conquistar nuevos mercados. Fueron haciendo bien los deberes en cada instancia. Fueron del circuito under de Capital a las discotecas de Buenos Aires, al territorio argentino, a toda Latinoamérica, y llegaron a estar a la altura de un grupo de afuera. Y romper records como en 2007, cuando se juntaron después de 10 años, con dos meses por América Latina y ciudades de Estados Unidos, fue una gira de estadio como si fuera una banda anglo.

P.: Un punto altísimo fue el recital en la 9 de Julio en 1991 en La Ciudad de la Furia.

M. F. B.: Luego de años de trabajo intenso, que al comienzo es divertido, es lograr lo soñado y luego se vuelve agotador. Investigué qué le pasó a la banda al llenar la 9 de Julio con 250.000 personas en un show gratuito visto por millones por televisión. Para Cerati fue un momento de inflexión: llegamos a lo más alto, ¿cómo seguimos? Hicieron decenas de Gran Rex. Dieron un volantazo al costado. No tomaron conciencia de lo alcanzado. Los rockeros se habían convertido en padres y querían tener una vida de familia. Los que eran amigos y socios van pasando a ser sólo socios en un emprendimiento común. Y hay roces, discusiones, separaciones...

P.: ¿Qué dato cultural argentino lleva Soda por América?

M. F. B.: Esa cualidad que distingue al rock argentino y que lo pone a la par del rock estadounidense o del inglés es una expresión de cultura popular que habla de la identidad, de un país o de una generación. Moris, Manal y Almendra hablan de vivencias de un joven en la Argentina. Cerati tenía bien mamados los 20 años de rock nacional e internacional. Eso aparece en las letras. En el primer disco, tan pop, tan liviano, en "Dietético", canta "el régimen se acabó", y no habla de calorías, habla del fin de la dictadura, del Proceso, pero lo dicen bailando no como un cantante de protesta. Esos chicos de clase media, que estudiaban en la Universidad del Salvador, tenían una fuerte formación cultural y fueron punta de lanza de un cambio generacional en el rock argentino, trajeron un sonido nuevo.

P.: ¿Qué se cuenta en "Séptimo día", el espectáculo Soda StereoCirque du Soleil?

M. F. B.: Un grupo de extraterrestres fascinado por la energía que genera Soda toman un planeta muerto y lo empiezan a revivir con su música. La música fue reinterpretada por Zeta y Charly Alberti a partir de cintas originales, como Los Beatles con George Martin para "Love", que lleva 10 años en Las Vegas.

P.: "50 años de rock en Argentina" y "Soda Stereo. La biografía total", ¿elige contar historias integrales?

M. F. B.: Tengo dos libros, los hice de chico. Comencé en el periodismo con una investigación sobre el rock en la Argentina. La primera biografía de Soda es del 88. Casi 30 años después me di el gusto de hacer una versión definitiva de los dos libros.

P.: Hoy en las escuelas cantan canciones de Ceratti...

M. F. B.: Los profesores de música se formaron con esa música y se la ofrecen a los chicos, que cantan temas de Sui Generis, Almendra, Soda porque hoy son clásicos. Perseguidos y hoy aceptados por la cultura oficial, hasta con recitales en la Casa de Gobierno. Fueron reconocidos los prohibidos. Hoy a nadie se le ocurre que Pappo es peligroso, es otro que está en el panteón musical junto a Spinetta y Cerati.

Fuente: Ambito.com