viernes, 10 de junio de 2016

Matías Umpierrez, Alberto Ajaka, Francisco Lumerman y Paula Marull: Festival Internacional de Dramaturgia Europa + América


Un puente teatral formado por once directores y once obras

El cruce entre dramaturgias extranjeras y directores locales es el desafío de este encuentro que hoy comienza su segunda edición

La propuesta es un disparador: once directores de la escena teatral argentina montarán once obras de los más destacados autores del panorama internacional, y se podrán ver entre hoy y el domingo 26 en distintas salas porteñas (Timbre 4, Ciudad Cultural Konex, Teatro del Abasto, Anfitrión, Elefante club de teatro y Espacio Callejón). Matías Umpierrez, curador y director del Festival Internacional de Dramaturgia Europa + América, cuenta: "Es un festival singular porque está en la frontera entre las instituciones internacionales y los teatros independientes. Lo que se busca es un sistema de coproducción entre instituciones y teatros interesados en generar una propuesta en la programación y producir los espectáculos que presentan. Me parecía importante producir un sentido en el teatro independiente, porque más allá de los cambios políticos son matrices que demostraron su autosustentabilidad a lo largo del tiempo".


De su edición pasada nacieron entre otras Mi hijo solo camina un poco más lento ,dirigida por Guillermo Cacace, y Hamlet está muerto sin fuerza de gravedad, a cargo de Lisandro Rodríguez; obras que aún están en cartel y han ganado premios y viajado por el mundo. Es que una de las aspiraciones del festival es que no se convierta en algo eventual que aparece en la cultura porteña y se evapora, sino todo lo contrario. "Nos interesa que deje una huella -agrega Umpierrez-, por eso el festival es una puerta. Se presentan a un valor de 75 pesos todos los espectáculos y esas piezas siguen tres meses más para que todos puedan verlas."

El cruce involucra a más de cien artistas de Europa y América. Este año se suman países como Rumania y Polonia a los ya trabajados Alemania, Austria, Croacia, España, Francia, Suiza, Italia, Uruguay y Brasil. El teatro viaja, circula, trasciende fronteras y demuestra que lejos de ser una cuestión localista es universal, imperecedero. Se anima a cruzar mares, navegar, cambiarse de idioma, de ropaje y mantenerse fresco.


Cecilia Meijide es una de las once convocadas y tiene a su cargo la obra brasileña La fuerza de la imaginación. "Desde un principio fue muy interesante el proceso; la obra me resultó muy lejana de los mundos en que yo me intereso; después de leerla y leerla me fui acercando cada vez más y dando con lo que es para mí el corazón o el hueso de la obra. Y de pronto el mundo que al principio me parecía superlejano no lo es ahora."

Otro de los desafíos es abordar textos ajenos, algo más común en otras latitudes que aquí. Para la mayoría de los convocados, ésta supone ser la primera vez que trabajan un texto de otro. Alberto Ajaka -que tiene a su cargo el montaje de la obra austríaca Pie de monte- reflexiona: "En el teatro porteño, el cruce entre el director y el dramaturgo es tal que en la mayoría de los casos es el mismo. Inevitablemente está pensando en la puesta, cómo llevar ese texto a escena. Allá las aguas están más separadas. Tienen la figura incluso del dramaturgista que está en el medio entre el dramaturgo y el director".

Para Umpierrez se trata de una invitación a experimentar: "Lo que impulsa a este festival es el encuentro con una dramaturgia que corresponde a otro territorio. Y el cambio de espacio genera un nuevo pensamiento".

Francisco Lumerman será el encargado de montar la obra uruguaya No daré hijos, daré versos, de Marianella Morena -la uruguaya estará presente en charlas posfunción al igual que Daniel Mezger (Suiza), Luc Tartar (Francia), Tomislav Zajec (Croacia), Marek Kochan (Polonia), Peca Stefan (Rumania), Cássio Pires (Brasil)-. Nos cuenta su experiencia: "Estuvo buenísimo encontrarme con un material y realmente no saber qué hacer con él. No tenía la claridad que tengo cuando escribo yo. Me gustó mucho el desafío. Lo montamos en menos de dos meses. Todo el equipo se comprometió muchísimo con la propuesta".

Otro punto a destacar es la cantidad de mujeres directoras que participan. Umpierrez asegura que desde su gestión en el Rojas, el promover y acompañar en el camino a directoras y dramaturgas fue una de sus metas. Y en esta curaduría eso se siente. Paula Marull será quien monte la obra francesa Los ojos de Ana, de Luc Tartar. "Leí el texto y por suerte enseguida me gustó, me conmovió porque es muy sensible y poético. Pero al mismo tiempo pensaba, ¿cómo se hace esto? Ese desafío también me gustó: dirigir un material de otro que nunca había hecho y que sea muy diferente a lo que yo escribo."

Las entradas están a la venta a través de Alternativa Teatral, por la Web del festival y/o a través de la boletería de cada sala. Durante las dos semanas del festival tendrán un valor de 75 pesos.

Una selección de lujo

Mishelle di Sant' Oliva, de Emma Dante. Dir.: Alfredo Staffolani (Italia).

Toda la verdad sobre la vida y muerte de Kurt Cobain, de Peca Stefan. Dir.: Sofía Wilhelmi (Rumania).

Pieza plástica, de Marius von Mayenburg. Dir.: Luciano Cáceres (Alemania).

No daré hijos, daré versos, de Marianella Morena. Dir.: Francisco Lumerman (Uruguay).

Hay que sacar a pasear al perro, de Tomislav Zajec. Dir.: Matías Sendón (Croacia).

Holyfood, de Marek Kochan. Dir.: Ignacio Sánchez Mestre (Polonia).

La vez que estuve muerto y Martin L. Gore no me vino a visitar, de Daniel Mezger. Dir.: Agostina Luz López (Suiza).

Un hombre con gafas de pasta, de Jordi Casanovas. Dir.: Silvia Gómez Giusto (España).

Pie de monte, de Thomas Arzt. Dir.: Alberto Ajaka (Austria).

Los ojos de Ana, de Luc Tartar. Dir.: Paula Marull (Francia).

La fuerza de la imaginación, de Cássio Pires. Dir.: Cecilia Meijide (Brasil).

Fuente: La Nación