miércoles, 3 de junio de 2015

Damián Dreizik y Alfredo Allende: Diario de Moscú


El enamoradizo Walter Benjamin

Damián Dreizik encarna al pensador alemán en busca de un amor

Luego de los unipersonales Groenlandia, La maña y Sistema Garage, Damián Dreizik regresa a escena con una puesta grupal. Se trata de Diario de Moscú, pieza que protagoniza y versionó junto a Alfredo Allende, quien también dirige la obra.

Está inspirada en el diario personal del pensador alemán Walter Benjamin, estrecho colaborador de la Escuela de Fráncfort, escrito durante su estadía en Moscú entre diciembre de 1927 y enero de 1928.

"A Benjamin lo conocía superficialmente, sabía quién era, conocía algunas de sus teorías, pero no lo había estudiado, no era un especialista ni mucho menos. Encontré este libro en una biblioteca y, a pesar de que suelo preferir la ficción, algo del carácter confesional de este diario personal, indudablemente, me atrapó. Describe un período corto donde le pasa de todo y está escrito de manera brillante", adelanta Dreizik en el bar del Centro Cultural de la Cooperación donde, hasta el 14 de junio, se presenta todos los sábados, a las 21, y los domingos, a las 20, junto a Ana Gutiérrez, Ramiro Agüero y la presencia en vivo del músico Marcelo Katz. Pero quienes no lo vieron no desesperen porque a partir de julio continuarán en Anfitrión (Venezuela 3340).

Según puede leerse en el programa de mano, Diario de Moscú es la historia de un extravío, de un viajero en tierras ajenas que persigue un amor imposible. Sin embargo, el clima inhóspito, el estalinismo en ciernes, la dificultad del idioma y la soledad de una pensión moscovita ofrecen el marco dramático del relato, que incluye también proyecciones de cine mudo ruso, como El hombre de la cámara, de Dziga Vertov (1929), o El acorazado Potemkin, de Sergei Eisenstein (1925).

"Damián me pasó el texto, me lo recomendó y me dijo: esto hay que hacerlo. Enseguida vi mucho material dramático, en lo dicho y también en lo no dicho, como sucede con esta historia de amor y ciertas creencias políticas que Benjamin no termina de bajar al diario y, sin embargo, están sugeridas", explica Alfredo Allende.

Tanto el actor como el director coinciden en que no se trata de una adaptación solemne, sino de algo fresco, con ciertos toques graciosos inherentes a la situación y al personaje, que vienen a aliviar un poco la densidad de la historia. "Benjamin es una especie de antihéroe y tiene cosas de perdedor que resultan divertidas, como cuando va dos veces a ver el mausoleo de Lenin y lo encuentra cerrado", cuenta Allende.

El acento está puesto en esta mujer letona que se llama Asia Lascis (Ana Gutiérrez), con quien el filósofo alemán tuvo una relación. Viaja obsesionado en busca de esta mujer, pero ella está viviendo con otro hombre, el director de teatro austríaco Berhard Reich (Ramiro Agüero). Así se conforma el triángulo amoroso que se dispara en Moscú, una verdadera fortaleza .

En todo caso, Diario de Moscú es la historia de un extravío, de un amor frustrado en tierras inhóspitas, y pone de manifiesto la manera en que las políticas de gobierno, ideadas en las más altas esferas del poder, influyen directamente en la vida cotidiana de las personas.

EL GRAN TUCUMÁN

Además de este Diario de Moscú, Dreizik y Allende ya trabajan juntos en un nuevo proyecto teatral, a partir de una dramaturgia del ex Melli. "El Gran Tucumán es la historia de un trago, y está atravesada por este boom de los bares, los after office, la enorme oferta de barras y cócteles que hay ahora, con una vuelta de misterio alrededor. Hay un lado oscuro, un ingrediente secreto que tiene que ver con las zonas más oscuras de estos hombres en apariencia refinados que sirven los tragos. Sin embargo, nunca se sabe qué pasa allí abajo, en el sótano, la zona oculta", anticipan.

Fuente: La Nación

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