viernes, 15 de mayo de 2015

Premios María Guerrero

Un clásico de la escena teatral argentina

El año pasado, cuando se conocieron los nominados a los Premios María Guerrero, se anunció que las distinciones se entregarían en abril de este año. Finalmente, la ceremonia se hizo esperar, y la gala que anualmente organiza la Asociación Amigos del Teatro Nacional Cervantes tuvo lugar el miércoles en la sala de esa institución que lleva el mismo nombre que el galardón, en honor a la gran actriz española. Pero la demora vino con una buena noticia: además de la tradicional estatuilla a las personalidades teatrales más destacadas de 2014, desde este año se recuperó un gran estímulo que se había interrumpido en 2006: pasajes aéreos a Madrid para los ganadores de los rubros Actriz Protagónica y Actor Protagónico, que en esta edición se llevaron Maia Francia y Pompeyo Audivert. La ceremonia fue conducida por el locutor y periodista Martín Wullich que, al igual que en la edición pasada, puso frescura a una ceremonia que ya es un clásico desde 1980. Además actuaron Chino Amado, del grupo Los Amados, y Julia Zenko, que fueron muy aplaudidos por los asistentes.

Antes de que se anunciaran los ganadores –y luego de que hablaran al público el director del teatro, Rubens Correa; la presidenta de la Asociación Amigos del TNC, Norma Duek; la embajadora Magdalena Faillace, directora de Asuntos Culturales de la Cancillería argentina, y el consejero de Asuntos Culturales de la Embajada de España, Juan Duarte– se entregaron los diplomas de Reconocimiento y los premios a la Trayectoria. Los merecedores de los primeros fueron Miguel Teitelbaum (asesor legal de la Asociación Amigos del TNC), el Celcit y su director, Carlos Ianni, por sus cuarenta años de actividad, el teatrista Rubén Szuchmacher y Andy Ovsejevich, por su labor en el Konex. De los segundos, Cipe Lincovsky y Carlos Gorostiza, que dio un emotivo discurso.

En lo referido a los premios, este año los ganadores estuvieron más bien repartidos entre el teatro independiente y el oficial (hubo muchos premios para obras de este circuito), y menos del teatro comercial, que la temporada pasada había tenido un poco más de protagonismo. Maia Francia se alzó ganadora por el espectáculo Como les guste, de William Shakespeare, y Que el sol de la escena queme tu pálido rostro, un homenaje a Lorca con dirección de Alberto Wainer. La joven actriz competía con otras dos grandes: Stella Galazzi y Beatriz Spelzini. Por su parte, Audivert –quien fue premiado por Muñeca, de Discépolo– se alzó frente a Julio Ordano y Nelson Rueda, también dos fuertes actores del último año. Los que ganaron en el rubro reparto, por su parte, fueron Gipsy Bonafina y Pablo Brichta, por El jardín de los cerezos y El luto le sienta a Electra, respectivamente, dos producciones del Complejo Teatral de Buenos Aires.

En el rubro dirección, el gran ganador fue Andrés Bazzalo, que el año pasado cosechó un gran éxito de crítica y de público con su versión de Amarillo, de Carlos Somigliana, que se vio en el Teatro del Pueblo. El teatrista ya había ganado esta distinción en una oportunidad. En ésta, se llevó la distinción a la que también estaba nominado el gran Mauricio Kartun. Pero el jurado decidió que el gran dramaturgo no se quedara con las manos vacías: fue premiado en el rubro Autor Argentino por Terrenal. Pequeño misterio ácrata, su último trabajo.

Fuente: Página/12

No hay comentarios: