sábado, 22 de marzo de 2014

Marcelo Savignone


"En mi búsqueda estética decidí no quedarme en la comodidad"

El director y actor se caracteriza por haber llevado adelante su propia exploración artística, de la que este año resultan cuatro obras que van a estar en cartel. "El teatro por excelencia es un hecho de comunicación", afirma.

Marcelo Savignone puede dar una entrevista mientras anda en bicicleta. Puede eso y mucho más. El actor que hizo de su impronta la fusión casi perfecta entre el trabajo corporal y la verdad escénica tiene, como principal eje de su carrera, el entrenamiento. Todos los días se levanta a las 6:30 de la mañana y empieza con sus ejercicios físicos. Después, llegan las clases de actuación, a la tarde los ensayos y a la noche las funciones. Esa energía, todo el tiempo, en su vida. Ahora, algo de su mundo se puede ver en un solo escenario.  
"Yo entiendo al cuerpo del actor como un instrumento, no por el virtuosismo, sino por sus posibilidades expresivas. De lo que relata un cuerpo en el espacio. Mi entrenamiento se basa en eso. Mi prioridad es mi lenguaje y mi búsqueda estética.  Más allá de la conciencia del cuerpo, mientras uno trabaja despierta otro tipo de conciencias. Es el vehículo, como el músico con su guitarra que cada vez que va a tocar, la afina. Las musas en el teatro llegan trabajando. El teatro es un hecho, no una teoría. Sucede, si no, no hay teatro", explica el director.
A mediados de los noventa, Savignone fundó la compañía Sucesos Argentinos, basada en espectáculos de improvisación. Si bien fue una experiencia muy exitosa, él enseguida cambió el timón de su teatro. Cuenta: "En mi búsqueda estética, decidí no quedarme en la comodidad. Dejé la improvisación y me involucré con los textos. Siento una curiosidad muy activa y muy singular. Algo que me ha pasado mucho a lo largo de mi trabajo con artistas es que la gente sale con ganas de hacer teatro, o de hacer algo. Eso debe ser uno de los halagos más lindos que yo recibí a lo largo de mi carrera. La posibilidad de generar un hecho de comunicación, que sigue en expansión, que se siga hablando con otros."
Entre las obras más conocidas de este artista, en las que explora distintos lenguajes y técnicas, se encuentran Suerte, Vivo y En Sincro. Además, trabajó obras de Chéjov en Un Vania y se apropió de toda la obra de Hamlet él solo en escena. "El teatro por excelencia es un hecho  de comunicación. Cuando uno hace teatro es porque tiene ganas de decir algo. Y eso me parece importante por la tradición. En un punto, yo hago teatro porque otros lo hicieron antes, porque existieron los grandes de la escena local e internacional y  los libros que hemos leído. Eso es importante, porque quizás otros hagan en el futuro porque nosotros lo hacemos ahora, en esta generación", piensa.
Uno de los trabajos que rompió con lo que predominaba en la escena porteña fue su propuesta en la obra Vivo, en el que trabaja con las máscaras balinesas. Cuenta Savignone: "Ahí pude trabajar con los orígenes del teatro, que son las máscaras, pero a su vez interpelar el presente. Con Vivo encontré un pretexto para hacer teatro en los últimos años. Porque las máscaras son muy sabias. En el origen están las claves del oficio y esos pretextos que pertenecen a los orígenes me hacen crecer mucho como artista. Como si me hubiese reencontrado con la pulsión."
Además de su trabajo creativo, Savignone despuntó su formación docente, tanto en los seminarios que da en Belisario Club de Cultura como los proyectos de graduación del IUNA en los que trabaja. Consciente de las problemáticas de los cientos de jóvenes que se quieren insertar en el mundo teatral, dice: "A mí me gusta mucho encontrarme con la juventud que le quiere poner el cuerpo al teatro. Me cuesta mucho pensar que el teatro es una carrera, me gusta pensarlo más como un camino. No hay que pensar que una institución te asegura tener un oficio. La institución es un paso más. Y la ansiedad de nuestros tiempos, de quererlo tener ya todo, hace que la situación sea más compleja. Hay que pensar que la suerte juega lo suyo y estar preparado para cuando la suerte se ponga del lado de uno. Es maravilloso que haya tantas ganas de decir cosas, después hay etapas de madurez y uno puede darse cuenta de que se equivocó de camino, pero nadie le puede decir a otro 'vos no podés hacer esto'. Ese es un pensamiento muy antiguo."  «


las obras en cartel
Un Vania. Los sábados de marzo, abril y mayo a las 20hs. Aferrados a una existencia infeliz de la que culpan a los demás, estos seis personajes atemporales tratan de escapar de la miseria de su rutina enredándose más en ella al no asumir sus errores. ¿Es posible una vida mejor si luchamos para conseguirla? Una relectura del clásico de Chèjov
Suerte. Viernes 28 de marzo, y 4 y 11 de abril a las 23 hs. Un material fuertemente inspirado en el suicidio, pero pleno de humor. El espectáculo narra las desventuras de un hombre que se encuentra despechado y sin suerte, incluso para terminar con su vida.
En sincro. Viernes 18 y 25 de abril, 2 y 9 de mayo a las 22.30. Es un recital de rock, es un cuerpo desarmado, una línea poética, es pura improvisación. Este espectáculo nos lleva hacia el teatro del juglar, hacia el showman, hacia el juego inacabable de las posibilidades expresivas.
Hamlet por Hamlet. Viernes 16, 23 y 30 de mayo a las 23hs. Es un provocativo replanteamiento del clásico que se propone multiplicar el sentido de la obra original, a través de una experiencia contemporánea que ahonda en la inquietud y provocación actuales.


¿CUÁNDO?
Todas las obras
de Savignone
están en La Carpintería teatro. Jean Jaurès 858.

Fuente: Tiempo Argentino

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